Para enloquecer: cuando se despertó la casa no tenía ni puertas ni ventanas

La señora tiene 70 años, es insulínica dependiente y hace poco le amputaron uno de los dedos del pie. Desde hace tiempo tenía una casita para alquilar en la calle Fray Manuel de Ubeda 4170, entre Lucas Moreno e Ignacio Oribe, a unas cinco cuadras de avenida 8 de Octubre. Ella vive al lado y en la madrugada de ayer escuchó unos ruidos, pero la medicación para sus dolencias hizo que se durmiera nuevamente.

A las siete de la mañana salió a la calle y le dio un ataque de nervios. De la casita sólo quedaban las paredes, pues las puertas y ventanas habían sido desmontadas. Hecha un saco de nervios entró para ser testigo de una destrucción total del inmueble. En el baño y en la cocina no quedaban ni los caños. Desesperada llamó por teléfono a la seccional 13a. y del otro lado le respondió un policía «yo llegué recién».

Al mediodía seguía llamando y ningún policía aparecía. «Estoy sola en la vida, desamparada, pero igual sigo luchando. Lo que más me tiene asombrada es que la Policía tiene miedo de venir a este barrio. Sí señor, tiene miedo», le dijo a LA REPUBLICA. *

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