
Los bomberos llegaron rápidamente al edificio de 18 de Julio y Ferreira Aldunate. El fuego ya habÃa hecho estragos en un apartamento del cuarto piso y se extendÃa al quinto. Luego que las llamas fueron sofocadas se comprobó que un niño de seis años, que vivÃa en la planta inferior, estaba jugando con un encendedor y en determinado momento prendió fuego una almohada. El incendio se propagó rápidamente a todo el apartamento y afectó el del quinto piso, cuyo propietario, un fisioterapeuta, ya habÃa denunciado que el seguro no cubrÃa el riesgo de incendio por la construcción interna de madera y papel. Por fortuna nadie resultó lesionado, aunque hubo mucha confusión y nerviosismo en pleno centro de la ciudad. *
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