Abundaron los incendios de contenedores, pero los soldados del fuego dijeron que "suele pasar"

Una fiesta en paz: policías, bomberos y médicos destacaron la tranquilidad de la noche navideña

Cuando recién pasaban las doce de la noche, Elizabeth Margarita Dángelo Romero de 47 años, cayó estrepitosamente al piso gritando de dolor. Los vecinos de la calle Bérgamo esquina José Belloni, corrieron a auxiliarla comprobando que tenía la mano herida por un disparo de arma de fuego. La mujer fue asistida en la Policlínica Malinas, y dada de alta horas después con un grueso vendaje en su mano derecha. Un poco más tarde, cuando ya comenzaban a asomar los primeros rayos de sol, otra bala perdida dejó a una persona herida, esta vez, en el cruce de Zapicán y Espinillo. Miguel Eduardo Reyna Sastre, de 45 años manifestó haber sentido un fuerte dolor en la pierna derecha. Sin entender quien le podía haber disparado, el hombre fue trasladado al Hospital Maciel donde quedó internado en observación.

 

Pocos quemados, mucho fuego

A pesar de la impresionante cantidad de fuegos artificiales y bombas que se tiraron, pocos fueron los que sufrieron heridas de gravedad. En el Cerro, tres niños resultaron lesionados, pero ni siquiera debieron ser internados. En Casavalle, a un hombre le explotó una bomba brasilera en la mano, provocandole heridas que debieron ser tratadas mediante cirugía. En tanto que en el Buceo un niño sufrió quemaduras en los ojos que también debieron se atendidas con urgencia en el Hospital de Clínicas. Sólo tres personas permanecen internadas, todas ellas por heridas con petardos de alto poder explosivo.

Quienes sí tuvieron una noche complicada, fueron los Bomberos. No sólo ardieron los «Judas» sino que también lo hicieron los contenedores plásticos, las cabinas telefónicas y alguna que otra parada de ómnibus. Las salidas fueron casi continuas, pero ningún foco se extendió como para peligrar alguna casa o automóvil. Todos los barrios sufrieron a los más chicos que «experimentaban» sus bombas tirándolas dentro de las volquetas de basura.

 

Casi libres de accidentes

La noche montevideana se vio colmada de automovilistas y motociclistas que, a visión de la Policía, se portaron «bastante bien». El único accidente grave se registró en el cruce de Barcelona y República Argentina, cuando el auto matrícula SBB-5495, conducido por Luis Bordón Rodríguez, de 30 años, quien llevaba como acompañante a Johana Gallini Barrios, de 16, impactó violentamente contra una columna del alumbrado público para luego detenerse al estrellarse contra un vehículo que estaba estacionado. Asistidos en el lugar, Bordón presentó «traumatismo de cráneo sin perdida de conocimiento», siendo dado de alta en el lugar, en tanto que la adolescente, resultó gravemente lesionada, quedando internada en estado de coma. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje