Fiscal asegura que Alvaro Ortiz se ahorcó en su celda de la comisaría
Así resume el informe que la Fiscalía de Carmelo presentó esta semana al juez letrado Ruben Saravia, a quien pide la clausura y archivo de la causa. El joven no presentó resistencia ante los policías que lo detuvieron en un procedimiento como tantos, completamente normal, que terminó en una tragedia cuando Alvaro Ortiz decidió quitarse la vida, colgándose con su buzo desde un saliente de la puerta en la celda en que fue detenido. El fiscal Pablo Rivas entiende que no surgen de la investigación elementos que permitan determinar que Alvaro Ortiz fue víctima de un acto de violencia policial.
Sus padres, que fueron avisados una hora y media después de que Alvaro falleciera, no creen la versión de la autoeliminación y desde su muerte cada viernes realizan una multitudinaria marcha desde la humilde barriada en la que viven hasta la comisaría céntrica, reclamando justicia.
En su informe, cuya copia está en poder de LA REPUBLICA, Rivas señala que no surge de las actuaciones semiplena prueba de la comisión de algún hecho penalmente ilícito, al no resultar elementos de convicción que hagan presumir la intervención de terceras personas en su fallecimiento, debiendo concluir, en función de los testimonios recibidos, pruebas técnicas incorporadas y la percepción directa por la constitución en el lugar de los hechos que la misma reúne las características propias de una muerte por autoeliminación (suicidio), por lo que, agotada la investigación, a juicio de esta representación fiscal puede usted ordenar la clausura y archivo de estas actuaciones, sin perjuicio de eventuales ulterioridades, solicita Rivas al magistrado.
Poco después de las 2 y media de la madrugada del 29 de abril, Alvaro Ortiz es detenido junto a dos amigos, llevando dos damajuanas de vino. Iban por la calle cuando fueron vistos por el móvil policial y como no pudieron explicar el origen del vino que llevaban, fueron conducidos a la comisaría, puestos en tres celdas diferentes en distintos cuartos de seguridad, el último de los nombrados en la celda para los detenidos de poca peligrosidad, contigua a la cocina, y en oportunidad de realizarse control de rutina constatan que Ortiz Ríos se había autoeliminado, colgándose de una varilla de la puerta de dicha celda, utilizando para ello el buzo que tenía puesto al ser detenido por lo cual se dispuso la inmediata concurrencia del médico forense, equipo de Policía Técnica, su traslado al lugar y comunicación del hecho al dicente.
El Dr. Cafferatta, integrante de una emergencia médica local, constató que Alvaro Ortiz falleció a las 3.30.
El informe de Policía Técnica
Luego de recibir el informe de la Dirección de Policía Técnica de la Jefatura de Policía de Colonia, el fiscal señala que al llegar a la escena del suceso la misma se encontraba alterada, debido a que (nombra a los policías que estaban esa noche de guardia) habían movilizado el cuerpo de Ortiz Ríos, así como el elemento constrictor (buzo) para prestarle en primera instancia asistencia por parte del propio personal de la comisaría y posterior atención por la emergencia móvil que llegó al lugar, tratándose de una escena clasificada como cerrada, explica el fiscal quien manifiesta el examen realizado por el forense presentando el cuerpo un surco de ahorcamiento, ascendente de derecha a izquierda, incompleto, sin lesiones visibles de ataque o defensa y otros detalles característicos propias de la muerte por ahorcamiento, según el informe.
De la inspección de la celda de seguridad en la cual se encontraba alojado Alvaro Ortiz se constató que el buzo fue atado con un hierro T de la puerta de acceso a la misma por una de las mangas, a una distancia de 1,48 metros del piso. Alvaro medía 1,78 según las mismas pericias y una distancia entre el surco de ahorcamiento y la región glútea de 75 centímetros, basándonos en que el cuerpo no presenta signos de ataque o defensa, que la altura de la región glútea al cuello es de 75 centímetros y de ahí hasta el nudo superior restan 73 centímetros aproximadamente, distancia suficiente como para lograr la suspensión incompleta.
Alvaro habría sido encontrado con su zona glútea próxima a tocar el piso de lo cual se deduce que la muerte de Ortiz Ríos se trata de un suicidio y no de otro tipo de delito al no encontrarse indicios que nos haga presumir una conducta dolosa según el propio subrayado de la Fiscalía.
La autopsia
Dos profesionales locales trabajaron en la autopsia del cuerpo de Alvaro Ortiz. José Araújo y Ramiro Cerruti quienes informaron que luego del examen se encuentran todos los elementos sugestivos de la asfixia por suspensión. En este caso fue incompleta, lo que no es infrecuente.
Alvaro murió por la compresión de los vasos de su cuello por la presión del buzo y no se encontraron evidencias de lesiones de violencia externa, señalan. En el cuello no se registra lesión de laringe ni de tráquea, informan.
Intervención ministerial
A raíz de la repercusión del hecho en los medios nacionales el ministro del Interior, José Díaz, encargó una serie de estudios a dos expertos de la Dirección Nacional de Policía Técnica: el jefe del Departamento Pericial, comisario inspector José Izquierdo, y el perito criminalista subcomisario José Azambuya, quienes señalan en las más importantes de sus conclusiones que: a) Hay ausencia de otras huellas de violencia en el exterior del cuerpo, a excepción del surco de ahorcamiento y de ligeras contusiones en el rostro cuyo origen probable es producto de las convulsiones del cuerpo, lo cual es un acto reflejo de la víctima.
b) Ausencia de violencia en las ropas o prendas que vestía el occiso.
c) Ausencia de lesiones externas visibles en manos y brazos.
d) Ausencia en el lugar de indicios que denoten violencia, desplazamiento y otras maniobras en áreas circundantes o distantes a la víctima.
Del estudio sobre las fotografías que muestran las lesiones del cuello se constatan ausencias de marcas que son características que se autoinfringe la víctima cuando está consciente y se defiende o pretende quitarse un elemento constrictor aplicado mecánicamente por un tercero sobre dicha región (estigmas ungueales).
No hay este tipo de marcas, lo cual indica a los peritos que no pudo haber una muerte por estrangulación por parte de un tercero. *
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