Preocupación: maleantes asaltan ahora en consultorios médicos y policlínicas
La escalada delictiva tomó ahora como objetivo centros de asistencia médica, públicos y privados, provocando una gran preocupación en las autoridades policiales que estudian nuevos métodos de vigilancia para protegerlos.
El último caso ocurrió en el consultorio médico del Casmu de Carrasco, donde un solitario pistolero redujo a médicos, enfermeras, empleadas y al vigilante, al que desarmó, para llevarse el dinero de las cajas registradoras.
El hecho tuvo lugar en el local instalado en avenida Bolivia y Villa Masnou, donde se encontraban trabajando dos cajeras, además de otros cuatro empleados, entre ellos un médico y una enfermera, además del vigilante.
Precisamente el guardia privado fue el primero en ser intimidado por el desconocido que irrumpió munido de un revólver de grueso calibre. Ya con el vigilante desarmado, el maleante redujo a todos los presentes y se apoderó de la suma de 18.200 pesos de las cajas.
Con el botín en su poder, el delincuente escapó a la carrera y al parecer desapareció de las inmediaciones a bordo de un automóvil, donde lo aguardaba un cómplice al volante. Poco después las víctimas denunciaron el atraco en la Seccional 14ª de avenida Italia.
Dos farmacias al hilo
Otros dos asaltos fueron cometidos contra dos farmacias del Reducto y el Buceo. La primera de las incursiones delictivas se produjo en el local ubicado en avenida Millán y Grito de Asencio, donde un individuo, tras pedir el precio de un inyectable, sacó un cuchillo e intimidó a la propietaria.
Un empleado intentó resistir el asalto y se trabó en lucha con el desconocido que lo hirió en el rostro y en la rodilla con el arma blanca. Pese a la tensa situación, igualmente el ladrón se llevó 500 pesos y escapó en una moto, junto a un cómplice.
Otro solitario atracador pudo llevarse la suma de 10 mil pesos de la farmacia situada en avenida Rivera y Pedro Bustamante. El malviviente en un principio se interesó por un perfume y luego sacó un arma de fuego que tenía en un bolso, con la cual redujo a la dueña, a tres empleados y dos clientes, a quienes encerró en el baño. *
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