Vecinos aún continúan intranquilos, pese a la remisión de dos patoteros
Desde hace varios meses los vecinos de dicho barrio vivían prácticamente encerrados en sus viviendas y únicamente salían para cumplir con sus obligaciones. Comentaron a LA REPUBLICA que la situación era insostenible, «realizamos muchas denuncias, pero siempre nos encontrábamos a diario con el mismo panorama de las patotas del barrio, con su vandalismo», dijeron.
Este barrio está ubicado en una de las principales rutas de acceso al puente Internacional Paysandú-Colón.
Los vehículos que transitaban por el lugar eran apedreados. En el lugar se encuentra establecido un motel donde a las parejas que llegaban en vehículos se les exigía el pago de un «peaje». Asimismo, los lugareños sostuvieron que «esto era tierra de nadie. Pasada la hora 23.30 de la jornada anterior y en momentos en que personal de la Seccional 2ª realizaba recorridas en moto por zona de calle Antonio Estefanell, en procura de la localización de los autores de apedreos a vehículos y fincas de la zona, de lo que existen reiteradas denuncias, al llegar a las proximidades de calle Setembrino Pereda lograron avistar a tres sujetos que al notar su presencia se dieron a la fuga, quedando uno de ellos en el lugar, por lo que al acercarse los efectivos pudieron constatar que se trataba de Jorge Raúl Medina Otormín, de 21 años, quien en ese preciso momento extrajo de entre sus ropas un arma de fuego y apuntó a los policías, a los que amenazaba en forma verbal.
Los uniformados lograron reducir y desarmar a Medina, siéndole ocupado un revólver marca Smith Wesson calibre 38 con cinco cartuchos vivos. Al procurar ascender a Medina a un móvil policial que llegaba a prestar apoyo, varias personas pretendieron impedir su conducción, arrojando piedras a los vehículos y lesionando a dos policías. Entre ellos se encontraba José Alberto De León, de 35 años, quien junto a Medina Otormín resultaron remitidos por el delito de atentado. *
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