Político justicialista se negó a declarar por el crimen del hincha en Paysandú
Está confirmado por las propias autoridades de la Seccional 1ª de Morón que Carlos Alberto Salomón no estaba en Argentina el 11 de julio de 1995, como lo declaró en el marco de la causa del crimen del hincha muerto en Paysandú, ocurrido en esa fecha.
El argumento esgrimido en su oportunidad por este imputado fue aportado por la Policía del juzgado Federal 3 de la ciudad de Morón, a cargo de Alberto Criscuolo.
Según fuentes judiciales, la secretaría 10 elevó a Cancillería todas las actuaciones solicitadas por la Justicia de nuestro departamento. Se citó a indagatoria a Salomón y al jefe del bloque de concejales del PJ, Jorge Laviuzza (presentado como testigo por el primero), quienes se negaron a declarar.
Lo mismo ocurrió con el periodista Diego Spina, subsecretario de Medio de la Municipalidad, redactor del diario «La Opinión» por julio de 1995.
Ahora Liliana Suárez de García la madre de Daniel tiene cifradas esperanza, «parece que la causa comenzó a caminar», comentó a LA REPUBLICA.
Indicó: «En mi visita a Uruguay la Cancillería enviaba a Criscuolo la información que había sido requerida en el año 2003 para realizar las pericias correspondientes del caso.
Esto se había demorado por la forma de cómo fue confeccionado el exhorto.
Lo que pedía nuestra Justicia, una nueva declaración de Salomón, quien en 2003 ante el juez juró que tanto él como un grupo de amigos, entre los que aparecen dos sospechosos del crimen, no vinieron a Paysandú el 11 de julio.
Pero (…), en otro párrafo, afirmó haber visto el encuentro entre nuestra selección y la de Argentina, que se jugó ese día.
Liliana asegura que «un video muestra a hinchas del Deportivo Morón en el estadio Artigas, pero nunca fueron identificados.
Charly Salomón tuvo una coartada, apoyada por la Policía y su amigo Laviuzza , quien se presentó en el juzgado con el abogado defensor Enrique Viviano Hidalgo, ex secretario del HCD en épocas del rousselotismo.
El concejal ni confirmó, ni desmintió los dichos expresados por el hincha, quien aseveró hace dos años habérselo cruzado en Morón aquel 11 de julio, antes de ir a la comisaría 1ª a llevarle comida a «Zurita el Gordo Cadenas», quien estaba supuestamente detenido», señaló Liliana.
Laviuzza se amparó en su derecho de no declarar, cuando se le informó que lo haría en carácter de imputado. Igual situación ocurrió con Salomón y Spina, quienes fueron asistidos por un abogado oficial.
Se sabe que Salomón es una clave en esta investigación, y que Laviuzza podría desbaratar la coartada, si no fuera cierta o quedar como cómplice, si la confirma, pero resulta que hay pruebas de la estadía de este hincha en Uruguay, el 11 de julio de 1995.
Las imputaciones entorpecieron las declaraciones porque el concejal debía, antes que nada, declarar como testigo. Y, en el caso de Spina, comparecer para tratar de identificar a los hinchas sospechosos de asesinar a Daniel García.
Por otra parte, Liliana recordó «como el exhorto no lo aclaraba pedimos a Uruguay en carácter de que se debía citar. Y contestaron como imputados», sostuvo la fuente judicial de Morón, quien no consiguió mayores explicaciones del juez que instruye la causa, pero en el departamento de Paysandú.
Spina aseguró que viajará a Paysandú para presentarse, y ver el video del estadio Artigas, que es lo que solicita la madre peregrina que le mataron su hijo. *
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