La Justicia liberó a sospechosos de robar cables por falta de pruebas "concluyentes"
Efectivos de «recorrida» descubrieron a dos individuos que transportaban rollos de alambre amparados por la oscuridad de la noche y que al verse descubiertos, huyeron ingresando a una finca privada. A la entrada quedó el alambre tirado y también una capucha negra, con orificios para ver y respirar. La Policía detuvo a los sospechosos pero la Justicia no halló las pruebas para procesarlos.
Tal es la síntesis de la información dada a conocer oficialmente desde la Jefatura josefina. El detalle de la versión policial, ubica el inicio de los acontecimientos antes de que despuntara la mañana del pasado lunes 7 de febrero, cuando efectivos pertenecientes a la Seccional 2ª de San José, efectuaban las habituales «recorridas a pie» por la capital departamental. De improviso se toparon con dos individuos que cargaban voluminosos rollos de alambre.
Al advertir la presencia de los uniformados, la pareja de desconocidos ingresó presurosa a una vivienda, que los efectivos identificaron fácilmente. En la entrada a la misma, encontraron «dos rollos de cable de cobre con plástico gris, una campera, una gorra de color negro con orificios para los ojos y boca y en el muro otro rollo de cable de las mismas características». Luego se sabría que en total el cable medía 230 metros.
Con el hallazgo en las manos, los policías llamaron a la puerta de la casa y dos desconocidos les atendieron. Frente a ellos exhibieron lo incautado pero los hombres negaron tajantemente conocer la procedencia del material y la capucha. Fueron detenidos entonces y llevados a la Seccional, pero una guardia policial quedó apostada en el lugar y poco después era detenido un tercer hombre, que había permanecido oculto detrás de un árbol y cuando se le preguntó a su vez por los motivos de su presencia en la zona, negó a su vez cualquier participación en los hechos relatados. Durante la investigación, se encontraron indicios que señalan a un cuarto hombre como posiblemente vinculado a la irregular situación, se acudió a su finca y se lo detuvo. También él niega tener que ver con los misteriosos cables y la capucha. Unas horas después, en la Jefatura maragata un representante de UTE denuncia el hurto del material en cuestión, perteneciente al ente.
El caso se trasladó a manos de la Justicia, que entendió que no había pruebas suficientes para inculpar a los sospechosos y así los cuatro hombres fueron puestos en libertad, aunque las indagaciones continúan. *
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