"La Policía no puede estar conforme con Stirling", dijo el inspector general
«Vino a Colonia a decir públicamente que había graves irregularidades en esta Jefatura. Dijo también que había dos personas implicadas y dio los nombres de esos funcionarios», recordó Pintos Funes.
«Yo exigí que luego de vencidos los plazos administrativos y legales que el Ministerio del Interior dijera qué había ocurrido, pero eso nunca sucedió. Recién después de mucho tiempo la Justicia me tomó declaraciones e hizo otro tanto con esas otras dos personas mencionadas. La fiscal solicitó que se archivara el expediente y que se devolvieran las actuaciones a la Jefatura de Colonia», agregó.
Pintos Funes aseguró que «en la Jefatura de Colonia retuvieron el expediente y un día capturaron un vehículo que iba con contrabando. Hicieron un procedimiento exitoso y entonces Jefatura devolvió el expediente al Ministerio del Interior diciendo que efectivamente en Colonia había contrabando y que ellos habían hecho el procedimiento que correspondía».
Dijo que aquellos funcionarios que fueron acusados por el entonces ministro Stirling «hoy son directores de otras dependencias fuera del departamento y uno de ellos ascendió en el cargo, pero el ministro nunca salió a aclarar que las irregularidades nunca existieron».
Acto seguido arremetió con dureza contra el actual candidato presidencial colorado al decir «hoy la Policía está en una situación económica muy sumergida, por esa y otras causas no creo que estén muy conformes con el señor Stirling».
«El dijo que iba a solucionar el problema del servicio 222, pero no se ocupó del tema, como tampoco pudo contener los robos, las rapiñas y el abigeato en todo el país», concluyó Pintos Funes.
Sobre el caso Trigo
Pintos Funes convocó a los periodistas colonienses a un hotel céntrico y allí señaló que del caso Trigo «se ha hablado mucho; actualmente no se si hay o no hay marchas», en alusión a las marchas de silencio por Verdad y Justicia, que durante muchos meses la familia Trigo Fonte llevó a cabo como forma de reclamar avances en la investigación del homicidio. «Cuando se empezó a hablar de ese tema, yo di la orden de que se enterara directamente a la Justicia de las actuaciones que se practicaban», comentó.
«Yo me fui de Colonia hace cinco años; creo que hay una persona procesada».
Desde su presunto distanciamiento del caso, apuntó: «Pasaron dos jueces, tres jefes de Policía, dos fiscales, yo no sé qué puede haber pasado. Capaz que ya se sabe quién es el autor del crimen».
Cuando se le preguntó por la falta de preservación del escenario del homicidio ocurrido el 17 de agosto de 1998 y también por la decisión de lavar el vehículo en el que fue hallado el cadáver de Andrés Trigo, Pintos Funes señaló: «Faltó poco para que dijeran que yo fui con una escoba a barrer huellas».
«La camioneta fue llevada a la Seccional 7ª y cuando el médico forense dijo que no se encontraba ninguna bala en el cráneo del botija (que había sido ejecutado de dos balazos) ¿que tiene que hacer la Policía?, encontrar el proyectil».
Para eso «yo dispuse que desarmaran la camioneta totalmente, a ver si aparecía un proyectil. Se desarmó todo el tapizado, no se encontró nada, y se volvió a armar todo».
«Cuando el juez dispuso la entrega de la camioneta (a la familia Trigo) no la íbamos a devolver sucia de sangre. Yo dije: «Lávenla y entréguenla».
Andrés «andaba de noche»
En otro tramo de su diálogo con los periodistas, Pintos Funes negó que en algún momento él hubiera formulado cuestionamientos a la vida privada de Andrés Trigo.
«Yo sólo dije que el muchacho andaba de noche. El padre (Walter Trigo) dijo que aclarar el crimen era muy fácil, que era un buen botija que vivía del trabajo a la casa y de la casa al trabajo y que no resolvíamos el caso porque no queríamos».
«El padre», apuntó el ex jefe de Policía, «indicó que a su hijo lo mataron porque vio algo. El padre decía que el botija no iba a ningún lado, y entonces yo dije que andaba en la noche coloniense». Cabe agregar que por ese y otros comentarios de igual tenor, Pintos Funes recibió a fines de 1998 el repudio de la población coloniense, que firmó papeletas pidiendo al ministro del Interior el alejamiento de quien estaba al frente de la Policía local.
En 2001, en otro de sus enigmáticos viajes a Colonia, Pintos Funes tuvo otra vez reparos hacia la vida privada del joven Trigo, y la Junta Departamental, por unanimidad, resolvió declararlo «persona no grata».
Pintos también negó que alguna vez hubiera dicho que se trataba de un «crimen pasional, un pleito de polleras». «Yo no manejo ninguna hipótesis, yo sólo sé que lo mataron y nada más. Alguien inventó que yo había hecho esos comentarios, pero no tengo nada que ver». *
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