Los cementerios de Canelones causan pavor a familiares de seres queridos allí enterrados

Cuerpo de beba, recién sepultada, reducida por error en lugar de otra

LA REPUBLICA ya señaló oportunamente lo ocurrido en algunos de ellos, como las necrópolis de Las Piedras o Pando, donde al hurto de los elementos metálicos de las lápidas y cajones, se le sumó alguna que otra irregularidad en el manejo de los cuerpos. Cabe recordar lo ocurrido el año pasado con la desaparición de un cuerpo y su lápida, asunto que aún está en manos de la Justicia y que involucró a un conocido futbolista pedrense. El hecho había desencadenado la implementación de una comisión investigadora a nivel de la Junta Departamental, la que comprobó una serie de irregularidades a nivel de los camposantos del departamento. En las últimas horas, el delicado y por demás sensible tema se vio amplificado por la información manejada por la bancada de ediles del Frente Amplio-Encuentro Progresista, en el sentido de que el pasado día 10 del presente mes, una familia de La Paz comprobó con horror, que el cuerpo de una bebé fallecida hace dos años, ya no se encontraba.

Extraoficialmente ha trascendido que la pequeña fue reducida por error a los dos meses de inhumada, en lugar de otra bebé fallecida en el año 1999 y que se encontraba en el mismo panteón. En la actualidad, las dos familias están pasando por un doloroso e inexplicable trance y han dejado todo en manos de la Justicia. Consultada al respecto, la edila encuentrista Loreley Rodríguez expresó que «trabajamos durante meses sobre varias irregularidades y entendemos que ni la Intendencia ni la Justicia se han pronunciado sobre este tema. El 2 de abril de este año, nuestra bancada presentó un informe muy importante en la Junta Departamental y todos estos datos están en manos de la Justicia, pero vemos que aún no se ha hecho nada».

Inmoral vilipendio

En cuanto a lo ocurrido con el cuerpo de las dos bebas, la curul señaló que «estamos esperando las actuaciones que se están haciendo a nivel judicial y de ahí se desprenderá la realidad. Sin duda hubo errores, pero tenemos que ver si existió delito». Añadió que «durante diez años, la Intendencia ha recibido denuncias por demás elocuentes sobre las irregularidades en los cementerios y tiene la obligación de resolverlas» y apunta al director general de la IMC, Juan Angel Cardozo.

«El está en conocimiento de todas estas irregularidades y tiene cinco o seis expedientes con denuncias desde el año 1996 y aún no se hizo nada», afirmó la representante. Varios funcionarios, luego sancionados, habían asegurado a LA REPUBLICA que el referido jerarca les había mandatado «reconstruir seis cuerpos» a los efectos de no evidenciar las desapariciones. Una familia de Las Piedras, ante la sospecha de que algo raro sucedía, en su momento mandó a hacer pruebas de ADN a un cuerpo de un familiar al que debían reducir y resultó que se trataba de otra persona. Como se ve, en el universo de lo macabro, los cementerios de Canelones siguen siendo un lugar tenebroso y muy difíciles de escrutar, aunque el dolor de la gente, al menos merece otro tratamiento oficial. *

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