El remordimiento obligó al asesino a entregarse

El día 19 de febrero del año 2000, en la Ruta Nacional número 1 y acceso a Delta del Tigre, en San José, fue localizado el cuerpo sin vida de Laura Emir Delgado Pintado, de 21 años, en avanzado estado de descomposición. Desde entonces, ingentes diligencias practicadas tendientes al esclarecimiento del crimen no habían arrojado resultados positivos.

En las últimas horas y llevado por el remordimiento, el autor del homicidio se presentó en el local de la Comisaría 23ª del Distrito Oeste, siendo derivado a la División Homicidios de la Jefatura de Montevideo.

Se trata de Edgard José Forte, de 27 años, quien al respecto manifestó que ese día piloteaba su bicicleta cuando vio a la víctima. Se dirigió hacia ella con un hierro en la mano, pero la misma advirtió las intenciones del sujeto y comenzó a correr. Al alcanzarla el hombre la empujó y golpeó en la cabeza haciéndola caer por la banquina hacia el bañado donde le aplicó cuatro golpes más en la cabeza y nuca. Al verla sangrando la tapó con chircas ignorando si estaba viva o muerta, tras lo cual se dirigió hacia su domicilio desprendiéndose del hierro en el trayecto.

El paso de los años y el remordimiento lo llevaron al asesino a entregarse por voluntad propia. Enterado el juez de 1er. Turno de San José, dispuso que Forte fuera conducido a esa sede. Tras cumplirse las audiencias fijadas, dispuso su procesamiento con prisión por homicidio, y su internación en el Hospital Vilardebó. *

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