Exhumaron el cadáver del joven asesinado en Colonia para determinar calibre del arma
De acuerdo con los datos recabados, el juez Gerardo Siri estuvo presente en la instancia así como el fiscal y jerarquías policiales.
Trascendió que en la pericia intervinieron no sólo médicos forenses, sino también expertos de la Dirección Nacional de Policía Técnica que arribaron a una conclusión que podría servir para estrechar el círculo del o los asesinos.
Se supo que la herida en la cabeza del joven había sido producida por un tipo de arma de alto calibre 38, 357, 9 mm, aunque los expertos se inclinan por la última mencionada, un arma automática de repetición.
Reconstrucciones
Según pudo saber LA REPUBLICA, otra de las actividades que se llevaron a cabo fue una nueva reconstrucción de algunos de los tramos que recorrió Andrés aquella madrugada trágica cuando salió de atender a parroquianos detrás del mostrador de un club, en la zona periférica del Real de San Carlos, se dirigió a su domicilio particular y desde allí se perdió en la oscuridad, para aparecer varias horas después en una calle solitaria de aquel barrio, dentro de la camioneta en la que se movilizaba, ejecutado con dos impactos de bala.
En horas de la tarde, todo el trabajo se concentró en el despacho del juez Gerardo Siri, quien mantuvo prolongadas reuniones con el inspector Roberto de los Santos -que comanda el equipo policial abocado a este caso- y con el fiscal Ariel Cancela, de San José, que subrogó a su colega Mariela Luzzi en esta investigación, luego que la misma fuera separada del caso por el entonces fiscal de la Corte, Oscar Peri Valdez.
Despacio pero seguro
Tanto el jerarca policial como las autoridades judiciales declinaron formular declaraciones a los medios informativos.
Sin embargo, algunas fuentes consultadas por LA REPUBLICA comentaron que «se está trabajando bien, pero no habrá resultados a corto plazo, porque se trata de un asunto complejo, donde todos los días hay que ir ordenando las piezas».
Por su parte, Walter Trigo, padre del muchacho asesinado, manifestó a este corresponsal su convencimiento de que «la investigación va por buen rumbo, pero hay que tener paciencia, cada día falta menos para que sepamos la verdad».
Mientras esto ocurría en Colonia, también ayer, pero en Montevideo, el delincuente Alejandro Ismael Píriz Brum debió comparecer nuevamente ante la Justicia en el marco de las investigaciones que siguen en curso tras habérsele incautado un paquete con cocaína en su domicilio.
Píriz Brum estuvo en Colonia y Carmelo, en enero de este año, donde fue indagado por los crímenes de Trigo y Maurilio «Lilo» Martínez, pero sin ninguna consecuencia. *
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