Tráfico de bebés en el departamento de Artigas dataría de cuatro años atrás
La fundamentación esgrimida por el abogado defensor está basada en el literal F del artículo 1 de la Ley 15.883 del 26 de agosto 1987, que establece que cuando una persona que no es ni padre ni madre de recién nacidos va a realizar la inscripción de los bebés y no menciona la filiación de los mismos, se los debe registrar como hijos de padres desconocidos.
Por lo tanto, los delitos por los cuales se procesó a la enfermera tienen que ver con el hecho de que ella recibía el documento de nacimiento que entregan en el hospital e iba a realizar la inscripción en el Registro Civil, haciéndolo en todos los casos como hijos de padres desconocidos, explicaron fuentes policiales. El juez en lo penal, tiene hasta el viernes para resolver acerca del pedido realizado.
Normas difusas
En realidad este tema ha generado un debate técnico a nivel de la Justicia ya que no existen normas claras en la materia, pese a que Uruguay ha ratificado algunos tratados internacionales sobre el asunto.
«No hay una tipificación específica para este tipo de acciones», había explicado el vocero de Jefatura de Policía, por lo que se había encuadrado dentro de la falsificación ideológica alguna de las conductas llevadas adelante por la enfermera.
«En nuestro código no está tipificado el delito de tráfico de niños o algo similar» explicó una fuente vinculada a la investigación, lo que ha dificultado la tarea, agregaron.
Modus operandi
La enfermera en cuestión tomaba contacto con futuras madres de escasos recursos y situación familiar difícil, cuando estaban en proceso de gestación. Lo hacía sola, apersonándose ante las propias embarazadas, generalmente en el domicilio de éstas y le señalaba la conveniencia de entregar sus hijos en adopción para que tuvieran un mejor futuro. Les aseguraba que los mismos no quedarían en Artigas, que serían entregados a buenas familias y que iba a tener una ayuda para ella y sus demás hijos a quienes «no les va a faltar nada», indicaron a LA REPUBLICA fuentes policiales.
Luego de los primeros contactos continuaba comunicándose con las madres y cuando éstas aceptaban la propuesta, les entregaba alimentos y otras cosas.
Giros destinados a las futuras madres
Cuando el bebé nacía, les pedía a las madres el documento que el hospital entrega para luego ser presentado ante el Registro Civil y ella concurría a hacer la inscripción en los términos mencionados anteriormente.
Luego, el bebé se lo entregaban a ella quien, a su vez, lo entregaba a los futuros padres adoptivos, siempre «sola», aseguraron las fuentes.
Posterior a ese hecho se desentendía del tema aunque en algunos casos las madres manifestaron que recibieron algunos regalos, como «un televisor color» en un caso.
Las madres vivían en distintos barrios de la ciudad e incluso una de ellas es oriunda de Pueblo Sequeira, localidad de unos 500 habitantes ubicada a unos 90 kilómetros al sur oeste de la ciudad de Artigas.
Todas tienen una situación de pobreza significativa. En innumerables casos «en el hospital y en distintos medios este tema era un secreto a voces» reveló a LA REPUBLICA una fuente policial, asegurando que si bien «se han detectado 5 casos hasta ahora, hay mucho para trabajar» ya que este tipo de acciones datan desde «por lo menos» 4 años atrás. «Pueden llegar a ser 20 o 30, aún no podemos estimarlo», agregó.
En sus declaraciones, la enfermera en cuestión asegura no haber recibido dinero a cambio, sino que lo hacía pensando en la situación de los niños y las familias en cuestión.
Contactos con padres adoptivos
Si bien hasta ahora no están del todo claro los contactos con los futuros padres adoptivos, se habrían confirmado que realizaba contactos con algunas organizaciones que nuclean a padres que tienen problemas de fertilidad, aunque esto se sigue investigando.
Por otro lado, la Justicia indagará en las próximas horas a escribanos, abogados, y a las autoridades del centro asistencial aunque hasta ahora las investigaciones indican que la involucrada actuaba sola.
Los profesionales en cuestión intervenían en distintas etapas de algunos de los procesos de adopción que se hicieron, aunque se estima que no tendrían responsabilidad penal en estos casos. *
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