Extraditarían a ex militar preso en Brasil por robos en Uruguay
Siete meses después de su detención en Gravataí, Río Grande del Sur, con armas, municiones, radiocomunicadores y listas con las frecuencias de empresas de transporte de valores, la Justicia brasileña estaría a punto de pronunciarse sobre el pedido de extradición de Neira formulado por su par uruguaya.
El ex militar había sido detenido en Brasil junto a otro uruguayo prófugo, Anacleto Ruiz Mendieta, imputados de dos asaltos a remeseros de la empresa Proforte, hechos registrados en las localidades de Canoas y Sapucaia do Sul. Además de un fuerte armamento, al dúo se le requisaron centenares de municiones y radios portátiles, sintonizadas en las frecuencias de la Policía Civil, Militar, Caminera Estadual y Federal.
Estos dos individuos habían perpetrado en julio de 1998 dos violentos asaltos contra el sanatorio de Casa de Galicia y el Zoológico, acompañados por un tercero que fue detenido por el Departamento de Hurtos y Rapiñas tras un fuerte tiroteo. Sus socios fugaron al vecino país y tras la detenciones la Policía local estableció que estarían, además, involucrados en la ruta de tráficos de autos dentro del Mercosur.
Niega todo
Tanto luego de su captura como días atrás ante la prensa gaúcha, Neira negó estar vinculado a la comisión de delitos y alegó que las armas que le fueron secuestradas y los equipos de comunicación pertenecían a la Policía. En este sentido dijo que su condición de experto de comunicaciones (trabajó en esta área dentro del Ejército y de la Policía uruguaya) fue la razón por la cual la Policía le llevaba equipos defectuosos para que los reparara.
Por otro parte, en declaraciones al diario Zero Hora, Neira y su abogada Mariangela Guerreiro Milhoranza, dijeron que están dispuestos a comparecer ante la Comisión Investigadora de la Cámara Diputados que aborda temas de corrupción.
El motivo de la probable presencia ante el cuerpo legislativo sería denunciar la estrecha relación entre integrantes de la Policía Civil con una red de delincuentes.
En estas declaraciones Neira no sólo negó que estuviera vinculado a delito alguno, sino que aseguró ser un perseguido político por su papel durante la última dictadura militar en Uruguay.
En ese sentido está vinculado con la denominada Operación Cóndor que unió en planes conjuntos a las Fuerzas Armadas de los países de la región. Vuelta la democracia, dijo, ingresó a Estados Unidos con documentación falsa por persecuciones políticas.
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