La Policía frustró dos atracos a bancos en menos de 24 horas
Las dos últimas actuaciones de esta supuesta misma banda que se dedicaba al robo de bancos ha visto sus intenciones frustradas debido a la intervención policial, que en ambos casos detectó la situación cuando realizaban tareas preventivas. El primero de los hechos quedó al descubierto en la madrugada del domingo cuando personal de la Policía Turística pasó por el cruce de Andes y Soriano en el Centro.
A simple vista los agentes constataron que una de las puertas de acceso al banco presentaba daños, al tiempo que incautaron un martillo, dos sierras, una punta y una uña. La escena dejada por los delincuentes indicaba que se habían fugado del lugar hacía pocos minutos. Un hecho similar salió a la luz en los primeros minutos de la madrugada de ayer.
Pero si bien en esta oportunidad los delincuentes también vieron truncas sus intenciones, ya habían logrado ingresar a la sucursal del banco sito en Agraciada y San Quintín, en la zona de Belvedere.
Taparon las alarmas
De acuerdo a la información obtenida por LA REPUBLICA de fuentes policiales, un grupo cuyo número no pudo ser precisado, ingresó al banco mediante la realización de un boquete. Previamente habían desactivado el sistema de alarmas exterior, lo cual da la pauta de «elementos» con amplios conocimientos en la materia.
Una vez adentro desconectaron una segunda alarma del sistema infrarrojo, mediante la colocación de papel metalizado en el lector de la señal, para que esta rebotara, franqueándoles el paso. Pero cuando trataban de abrir la caja fuerte se dieron cuenta de que habían cometido un error. Habían olvidado un tercer juego de alarmas, en este caso conectadas al Cuartel Centenario de Bomberos.
Ante esto los intrusos supusieron el rápido arribo de unidades policiales, por lo cual optaron por darse a la fuga sin el botín, dejando abandonados varios objetos: armas, balas, herramientas y capuchas.
Para escapar lo hicieron por las azoteas, según fue comprobado por efectivos de la Seccional 19ª y de la Dirección de Investigaciones que asumieron el procedimiento, apoyados por peritos de la Policía Técnica. Estos últimos realizaron durante la madrugada su trabajo, a los efectos de hallar rastros de los maleantes. No se descarta que sean los mismos que intentaron entrar al banco de la Ciudad Vieja.
Sin violencia
A estos dos hechos se les suma el también fallido asalto mediante la realización de boquetes a un banco de Minas, capital de Lavalleja. En aquella ocasión, tal como diera cuenta LA REPUBLICA, los delincuentes ingresaron durante el fin de semana y si bien tuvieron tiempo, no pudieron llevarse nada al no poder violar las puertas de las cajas fuertes.
El jefe de Policía de Lavalleja había dicho entonces que este tipo de hechos llamaba la atención, en un departamento sin antecedentes en la materia. El jerarca no descartó que el golpe haya sido planeado por delincuentes capitalinos. Si bien con características diferentes, pero bajo la modalidad del ingreso en horas nocturnas mediante la violencia en las puertas de acceso, el domingo de madrugada una banda accedió a la sucursal del Banco de Seguros del Estado en Sauce, Canelones.
Los cacos se llevaron la caja fuerte con un total de 70 mil pesos en efectivo y 30 mil en cheques. Un hecho similar había ocurrido hace un mes en Paso Carrasco, cuando aparentemente la misma banda ingresó a una empresa y también se llevó la caja fuerte. Un capítulo aparte en este retorno de los delincuentes a los bancos, merece el hasta ahora inexplicable saqueo de tres sucursales del mismo banco, de las que los maleantes se llevaron el contenido de decenas de coffres-fort. En estos casos no hubo violencia en los accesos, pero tampoco las alarmas avisaron que algo raro estaba pasando.
La Paloma
El primer golpe a un banco en 2000 fue dado de manera sangrienta, y al estilo de la superbanda que asoló al país durante 1997 y parte de 1998, en febrero contra el Banco República en La Paloma, Rocha. En aquella oportunidad el asalto fue consumado por miembros de la «extinta» súper o polibanda.
Este extremo quedó establecido luego de un enfrentamiento en Montevideo entre delincuentes y efectivos de la Brigada de Asaltos en la zona de Nuevo París. Allí murieron dos delincuentes requeridos por varios asaltos anteriores al de La Paloma (como por ejemplo al BPS del Paque Posadas en setiembre de 1998). A su vez, la Policía canaria halló en Parque del Plata su base de operaciones, de la que secuestraron evidencias que los incriminaban. Días atras se entregó un secuaz de los rapiñeros abatidos, con lo que se estima desaparecida aquella temida organización que consumó más de 30 golpes contra instituciones financieras, preferentemente.
Fuentes policiales dijeron que todo indica que con la desaparición de la superbanda cuyo último exponente de la violencia inusitada empleada sería el golpe de febrero, estaría naciendo una nueva organización que se basaría en métodos entre «artesanales» y «tecnológicos», pero con los mismos objetivos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad