Se presentó y dijo que creía haber matado a un hombre
Conrado Antonio Rojas Pipo, oriental de 62 años, fue procesado ayer con prisión por el delito de homicidio. La muerte que se le imputa data del pasado viernes, pero a raíz de una serie de particularidades del caso recién ayer el juez penal de 4º Turno adoptó la citada resolución.
Eran las 21 y 25 del 15 de agosto cuando la Seccional 2ª recibió un alerta por un incidente con heridos en el bar de Soriano y Quijano, a metros de la Jefatura. Al llegar hallaron junto a las mesas y totalmente ensangrentado a quien fuera identificado como Raúl Salvático Risso.
Una emergencia móvil llegó al escenario del hecho y constató que el hombre presentaba «herida de arma blanca a nivel torácico, entrada por cara anterior intramuscular con sangrado externo», lesiones que causaron su deceso. Sobre el mostrador los efectivos hallaron una cuchilla de 35 centímetros de hoja, cubierta de sangre.
También arribaron al bar el juez de turno, Policía Técnica y médico forense.
Horas después en la propia sede judicial se presentaba Rojas Pipo, poseedor de un antecedente penal, y dijo que si bien no recordaba mucho lo que había pasado, creía ser el autor del crimen.
Afirmó que lo último que recordaba era la imagen de Salvático cayendo al piso bañado en sangre, mientras que él sostenía con una de sus manos la cuchilla que luego fue incautada por la Policía. El hombre agregó que esa cuchilla era de su propiedad.
Las indagaciones complementarias desarrolladas por la Seccional 2ª durante el fin de semana permitieron comprobar que efectivamente el sexagenario era el responsable del asesinato, y en virtud de esto fue que ayer fue enviado a la cárcel. *
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