Comando canario agradeció a los reclusos que no se amotinaron
En un comunicado de prensa, las autoridades explicaron que los internos que permanecen alojados en el Sector Barracas y Pabellones de Seguridad en Planta Alta del Edificio Central, «en ningún momento fueron sancionados con pérdida de visitas, ya que las autoridades reconocen y agradecen que no se hayan involucrado en la destrucción del establecimiento en el que deben permanecer por mandato de la Justicia».
En ese sentido se indicó que durante la presente semana no hubo ni habrá visitas «debido al accionar de un grupo de reclusos inescrupulosos y vandálicos», que produjo daños incluso en el salón destinado al encuentro entre presos y sus familiares. El comando canario recordó todos los destrozos causados: ventanales que dan hacia el patio de recreación y donde están instalados los juegos para los niños que asisten a las visitas, además de destrucción de cielos rasos e instalaciones eléctricas y sanitarias.
«Debemos destacar que en el Edificio Central ya se comenzaron las tareas de reparación de las rejas que quedaron destruidas, como así también con la limpieza del local, desobstrucción de parte sanitaria, etc», informó el comunicado. Se resalta que todo esto está siendo posible al emplear a todo el personal técnico de Jefatura «con recarga de horario, con la finalidad de reparar las partes afectadas en el menor tiempo posible, incluyendo el salón de visitas».
Finalmente, los responsables de la Policía de Canelones estiman que el próximo sábado 9 de agosto comenzarán a retomarse con normalidad las visitas de familiares a los reclusos que «no participaron del intento de fuga y posterior motín».
Trasladados
Como se ha venido informando, el domingo sobre las 22.00 horas la guardia carcelaria constató que la reja del Pabellón 6 estaba violentada, por lo cual se dio alerta al jefe de reclusión. Se intentó ingresar al sector para dar con el objeto que permitió la eliminación del candado, oportunidad en la que los policías comenzaron a ser agredidos. A partir de ese momento, y hasta las cuatro de la mañana del lunes, los presos tuvieron el control de la cárcel. Pero a esa hora comenzaron a actuar las fuerzas de choque, que logró dominar la situación con un saldo de al menos cinco presos y dos policías heridos. Uno de los reclusos fue internado en el CTI del Hospital de Clínicas con un severo cuadro de quemaduras.
Es que durante el alzamiento, los internos incendiaron colchones y ropas. Como reacción ante esta situación, el jefe de Policía de Canelones coordinó con el director nacional de Cárceles el envió al Penal de Libertad de unas cien personas que participaron de la revuelta, la que sí fueron sancionadas y privadas de recibir visitas. *
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