Lissidini fue procesado con prisión
Luego de dos extensas jornadas de declaraciones ante el juez de Carmelo, Carlos Colmenero, y la fiscal Alba Corral, finalmente el magistrado dispuso el ingreso de Lissidini a la cárcel. Ayer, la audiencia se vio varias veces interrumpida a raíz de una descompesación de Lissidini, debiendo acudir al Juzgado, en al menos dos oportunidades, un médido de salud pública.
Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA indicaron que la tipificación se «caía de madura» luego que sus colaboradores más cercanos fueran remitidos a Piedra de los Indios por autoría de usurpación de funciones. Estos dijeron, y la Justicia lo confirmó con pruebas, que realizaban operativos aún sin ser funcionarios, ni contratados, por orden expresa de Lissidini, que les entregaba autos, armas, viáticos y órdenes de allanamientos.
Se cierra así un capítulo de las investigaciones comandadas por Colmenero y ejecutadas por la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII), por intermedio del Departamento II.
Lissidini había pasado la noche del jueves al viernes en la Seccional 3ª. Ayer salió de allí a las 13 y 40 con destino al Juzgado, donde permaneció en el primer piso hasta casi las tres de la mañana, luego de ser notificado de la decisión judicial.
Horas antes, sobre las 21 de viernes, personal de la DNII le subió un bolso con pertenencias, lo cual presagiaba un desenlace adverso para Lissidini. Sobre las 18 horas, su abogado defensor, Gustavo Salles, había dicho que vencido el plazo legal Colmenero había dejado en libertad a Lissidini, pero que éste insistió en que continuara con la indagatoria.
El ex jerarca aduanero, presentado por Jorge Batlle al imponerlo en el cargo como la solución para el tema del contrabando, había sido detenido el miércoles pasado sobre las 18 horas. Y desde el jueves estaba en Carmelo respondiendo las preguntas de los magistrados actuantes.
Fuentes judiciales dijeron a LA REPUBLICA que existen tres sumarios formados y otros tres presumarios en trámite sobre las irregularidades cometidas en la Dirección Nacional de Aduanas durante la era Lissidini, por lo que no se descarta que con el transcurso del proceso puedan ser tipificadas nuevas figuras penales, ya sea para el ex director o para sus asesores y colaboradores. Colmenero había procesado hasta ayer a trece personas, tres de ellas policías y un número igual de aduaneros. El resto eran amigos del ex director, traídos a la Aduana luego de su asunción a principios de 2002. *
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