El asesino del parque a prisión
El ministerio Público, que formuló una vista fiscal por la que se dictó la resolución judicial, estaba a cargo del Dr. Alfredo Ruiz, fiscal de Chuy, y el Dr. Ricardo Percivalle de Rocha. El asesino fue acompañado por el doctor Marichal, abogado de oficio de la ciudad de Chuy. Ni el joven imputado, ni su familia contrataron los servicios de un abogado defensor.
El confeso asesino de Loreley Andrea de León Tabeira formuló una serie de argumentaciones en el Juzgado de Chuy que luego mantuvo en el lugar del crimen cuando se realizó la reconstrucción. Aunque las coincidencias con la investigación policial no son totales en relación al relato del individuo, las pruebas incriminatorias más el trabajo judicial bastó para confirmar su culpabilidad.
Fuentes policiales señalaron a LA REPUBLICA que estaban deliberando acerca de dónde sería alojado, manejándose la posibilidad de que fuera enviado a la cárcel departamental.
Ultimas horas
El jueves por la noche, el individuo detenido en Montevideo por la División Homicidios fue trasladado a la Seccional 5ª de Chuy, ya que sería conducido al día siguiente al Juzgado fronterizo. Las pruebas en su contra (el último examen de ADN) fueron decisivas para que el individuo quebrara una cerrada negativa en la participación en el homicidio, como a una relación con la joven asesinada.
Ayer fue trasladado a la sede judicial poco después de las diez. Casi en forma paralela llegaron dos testigos: las amigas de Loreley, que se habían cruzado con ella y su victimario en el trayecto entre Playa La Moza y el Cerro Verde. Allí comenzó la tarea indagatoria de la Dra. Elena Salaverry junto a los fiscales Ruiz de Chuy y Percivalle de Rocha.
A las 14.30 culminó la primera parte de las actuaciones en la sede judicial y el individuo fue trasladado al lugar donde el domingo 26 de enero violó y asesinó a Andrea Loreley de León Tabeira. Las camionetas policiales ingresaron por la playa directo al Cerro Verde, donde al parecer habían estado y posteriormente llegaron hasta el médano -distante unos dos kilómetros- donde fue encontrado el cuerpo.
El joven militar, hijo de un coronel retirado, dio su versión y posteriormente retornaron al Juzgado de Chuy donde finalmente es procesado por un delito de homicidio muy especialmente agravado.
Las declaraciones
Los policías que trabajaron en la búsqueda de elementos y tomaron declaraciones a Neira señalaron que el individuo cambió en varias oportunidades su versión. Cabe recordar que por influjo de su padre concurrió a declarar el 7 de febrero al Juzgado de Chuy en virtud de la similitud con el identikit que se estaba difundiendo. En esa oportunidad negó toda participación en el caso, incluso dijo no conocer ni haber visto nunca a la joven asesinada.
Fue más allá, y voluntariamente se ofreció para que extraerse muestras de sangre y formular los cotejos de ADN que fueran necesarios para su tranquilidad personal y el descarte de los investigadores.
Registrada esta acción y practicado el examen con los restos de semen hallados sobre el cuerpo de la víctima, el resultado fue negativo dado el mal estado de conservación de la muestra sobre la que se realizó la prueba.
No obstante, el individuo de 21 años no logró decir qué hizo entre las 11 y las 14 horas dejando una interrogante por aclarar, lo cual determinó que no fuera perdido de vista por la División Homicidios. Posteriormente hubo un segundo cotejo de ADN, esta vez con los restos de piel que estaban bajo las uñas del cuerpo y es ese el que cierra el caso.
Al ser detenido, Andrés Neira sigue negando toda participación hasta que en dependencias policiales y ante la contundencia de las pruebas resolvió confesar. Aunque afirma que la muerte de Loreley fue accidental mientras mantenían una relación sexual acordada por ambos.
Declaró que mientras estaban manteniendo relaciones al pie del médano donde fue hallado el cuerpo de Andrea Loreley, en determinado momento sintió ruidos extraños (lo identifica como la presencia de animales) y quedó con su cuerpo presionado sobre ella para no ser descubiertos. La joven, según las declaraciones de Neira, se encontraba boca abajo por lo que aspiró arena y se asfixió. Al no poder reanimarla resolvió cubrir el cuerpo con arena y alejarse del lugar. Esta versión, la mantuvo en el Juzgado y luego en la reconstrucción.
Participantes de la investigación, tanto en la órbita policial como judicial, no dieron por válida esta versión y aseguraron que en determinado momento existió violencia, pues hay indicios claros en el entorno y también en el cuerpo de la joven. Las fuentes policiales agregaron que las ramas de acacia quebradas y el cuerpo arañado de Neira son elementos contundentes que dan por tierra con la versión señalada por el asesino.
Los perfiles
Las declaraciones del joven homicida, además de los elementos anteriormente señalados, dan por tierra con el perfil que tenían trazado de Andrea de León por las declaraciones con amistades y familiares de la víctima. Una joven de 24 años estudiante de odontología, con un noviazgo que sostenía desde un tiempo considerable, y poca facilidad para relacionarse con desconocidos. Su asesino señala que no tenía trato y conocimiento previo, y que la abordó esa mañana en la playa conquistándola para mantener relaciones sexuales en un lugar apartado de la costa. Para varios investigadores, éste no es un dato menor al momento de señalar una contradicción entre los elementos reunidos en todo este tiempo y la declaración del homicida.
Por otra parte, el joven Andrés Neira se encontraba acampando con un grupo de amigos en el Parque Nacional de Santa Teresa y, aparentemente, la noche del homicidio fue a un local bailable. Luego volvió a Montevideo y realizó una vida en apariencia normal hasta el jueves pasado cuando fue detenido. Cumplía con su actividad laboral, salía, y se relacionaba como toda persona de 21 años en su posición.
También señalaron como una contracción el hecho de que la muerte sea accidental, como plantea Neira en su declaración, ante la actitud de un individuo que mantuvo el secreto hasta las últimas consecuencias y en todo el proceso judicial actuó con total frialdad siendo su única preocupación la identificación de su persona por los medios periodísticos. *
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