Comerciante asesinado por 700 pesos y motonetista en grave estado tras rapiña

Cuando la vida no vale nada

Luis Carlos Barreto tenía 27 años. También dos hijas pequeñas y una compañera en la vida. Hasta hace un año estaba al frente de un modesto almacén. Pudo avanzar y se mudó enfrente de ese lugar para poner en marcha un comercio con mejor presencia. Fue un año duro, pero había logrado establecerse y con lo que allí ganaba podía mantener a su familia.

Pero tres delincuentes decidieron que nada de eso importaba. Llegaron en las últimas horas del domingo al local sito en 17 Metros solar 19, entre La Vía y Burdeos, zona de Casabó. Uno de ellos extrajo un revólver y encañonó al muchacho. Le pidió el dinero y él se lo dio; eran unos 700 pesos los que había recaudado ese día. Pero lo mataron a balazos porque Barreto quiso defender la caja registradora y otros efectos.

Se fueron con el magro botín y dejaron al trabajador con un tiro en el estómago, agonizando. Después empezó otro drama. Sus familiares y vecinos denunciaron que los servicios de emergencia médica tardaron una media hora en llegar, y también la respuesta policial se demoró. Barreto dejó de existir en la madrugada de ayer, causando conmoción en el barrio, que reclama seguridad.

Antes del trágico final de Barreto los rapiñeros habían intentado asaltar una verdulería de la zona pero al no conseguir sus objetivos se dirigieron a su local.

Personal de la Seccional 24ª y de la División Homicidios realizaron actuaciones y allanaron varias fincas de la zona, ya que habían identificado a un menor de 15 años, requerido por otros hechos de sangre, como el autor del disparo mortal. Pero no tuvieron suerte, ya que el asesino escapó por los fondos de la casa. Igualmente se estima que su captura podría concretarse rápidamente.

No vale nada II

Unas horas antes de lo sucedido en Casabó, en la zona del Cerrito de la Victoria otro caso puso de manifiesto que la vida cotiza a la baja en Montevideo. Eran casi las 21.30 del domingo cuando Pedro Antonio Barcos, oriental de 45 años, llegó en su ciclomotor chapa 460.697 al cruce de Juan Arteaga y Bruno Méndez. Allí aparecieron «de la nada» dos individuos que sin más trámite le apuntaron con un arma de fuego, al tiempo que lo empujaron de la moto. Barcos cayó al piso. El rapiñero le pegó un tiro a quemarropa y ambos ladrones se subieron al rodado de la víctima y se dieron a la fuga.

Los vecinos dieron el alerta y llegó al lugar personal de la Seccional 12ª. Trasladaron al herido al Hospital Filtro, donde le diagnosticaron «herida de bala en axila derecha sin orificio de salida, derrame arterial interno. Estado delicado», y posteriormente fue derivado a su mutualista. *

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