Hubo cuatro copamientos en pocos meses, tres de los cuales permanecen impunes

La Policía de Lavalleja tras los pasos de copadores capitalinos

Las autoridades policiales no descartan que estos delitos hayan sido perpetrados por personas oriundas de departamentos vecinos o de Montevideo, apoyando esta hipótesis en «el inusual grado de violencia» utilizado por los copadores y las zonas en donde han ocurrido.

Desde el 24 de agosto del pasado año a la fecha han sido cuatro los copamientos ocurridos en el medio rural: el primero fue en Espuelitas (Puntas de Laureles); posteriormente en el paraje La Plata –caso que fue aclarado rápidamente y donde el vecino Luis «Coco» Baccarezza terminó internado en el sanatorio local con severas heridas de las que aún hoy se recupera–; el tercero fue en Aguas Blancas hace unas semanas y el restante en la zona de Barriga Negra el pasado domingo 12 de enero.

En todos los casos el uso de la violencia fue extremo y más aún en los copamientos de Espuelitas (Puntas de Laureles) y Barriga Negra. En el primero, el anciano Xenón Pablo «Nene» Ferreira Del Puerto, de 77 años, fue torturado y sus orejas mutiladas. El infortunado vecino dejó de existir en un centro asistencial de Montevideo el jueves 17 de Octubre de 2002. Fuentes cercanas al caso dijeron oportunamente a LA REPUBLICA que «su muerte fue producto de las graves secuelas físicas y síquicas que le dejó la terrible experiencia sufrida».

El hombre «se sumergió en una profunda depresión de la que no pudo salir, a pesar de su lucha y esfuerzo», aseguraron. En el segundo, una familia sufrió los golpes de sus victimarios y tres personas mayores tuvieron que acudir al hospital local.

Muy peligrosos

Este tipo de hechos ha preocupado a las autoridades policiales, quienes señalaron a la prensa que el éxito en la captura de los delincuentes depende en buena medida de la rapidez con que se alerte y el lugar en que haya ocurrido el hecho.

En efecto, el único copamiento aclarado -La Plata- ocurrió a pocos kilómetros de Minas y el hecho fue comunicado prácticamente de inmediato, permitiendo a los uniformados batir la zona antes de que los delincuentes se alejaran, logrando sus detenciones.

Los otros tres casos continúan siendo investigados y según informó el director de la Dirección de Investigaciones, comisario José Enrique Colmán, no se descarta que en los hechos acaecidos en Aguas Blancas y Barriga Negra se trate de delincuentes foráneos.

«En el último copamiento hallamos la camioneta en la que escaparon prácticamente en el límite con Canelones. Suponemos que son individuos que vienen de afuera del departamento dada la modalidad delictiva y la violencia que han utilizado, lo que los hace más peligrosos y difíciles de encontrar», dijo el jerarca.

A su vez, en el copamiento de Aguas Blancas, recordó el jerarca, la finca donde ocurrieron los hechos está ubicada a cinco kilómetros de Maldonado y Canelones, en un «verdadero laberinto de caminos».

Orígenes

En torno al caso ocurrido el domingo 12 de enero en Barriga Negra, el policía reveló que las víctimas no pudieron aportar datos acerca de la «identidad» de los copadores. En todo momento fueron obligados a permanecer con la «cabeza baja» y no vacilaron en usar la violencia a destajo.

«Las víctimas ni siquiera pueden aportar una descripción; sabemos que fueron cuatro personas jóvenes que se desplazaron en motos y en el jeep robado, que era de las víctimas. Les robaron 350 pesos, un botín ridículo, por el que casi matan a una familia completa», indicó el policía. El jerarca remarcó que «ellos fueron muy agresivos y podemos aventurar que se trata de gente de Montevideo o de su periferia. Pedimos que nos hagan llegar cualquier información sobre dos motos con un jeep adelante que hayan sido vistos el pasado domingo en Barriga Negra o en zonas vecinas», solicitó.

Para el comisario, los copadores han sido favorecidos por que sus víctimas han tenido pocas posibilidades de alertar a la Policía de inmediato. Explicó que cuando se conoce un hecho de este tipo, de forma inmediata se dispone el cierre del departamento. Pero en el caso de Barriga Negra pasaron al menos tres horas desde que se produjo el atraco hasta que fuera denunciado.

«Hoy día, tres horas después significa estar del otro lado del país», indicó el director de Investigaciones. Agregó que el dispositivo de cierre de fronteras es efectivo, siempre y cuando se instrumente en la media hora siguiente de acaecido el hecho. «En el último copamiento es comprensible la tardanza: cortaron los teléfonos y se llevaron el vehículo, pero insistimos en que se trate de avisar cuanto antes», señaló.

Las víctimas

No obstante, pese a las dificultades, las indagatorias se vienen procesando y en el caso de Espuelitas (Puntas de Laureles) se trabaja sobre una pista concreta. A su vez, sobre el copamiento en Aguas Blancas se pudo confeccionar un «foto-kit» hecho por computadora en base a datos aportados por la víctima. Sin embargo, la persona involucrada no está ciento por ciento segura de la descripción física.

Por otra parte, en el copamiento de Barriga Negra se esperaba poder lograr datos y determinar algunas características de los cuatro copadores, de acuerdo con lo que pudiera informar una niña de seis años, presente en el momento que ocurrieron los hechos. «Hay que ponerse en el lugar de esta gente, que les hacen bajar la cabeza y ni siquiera pueden ver los rostros de los copadores. No pueden aportar datos acerca de su complexión», señaló.X *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje