En Salto se procesa a más de una persona por día
En Salto el promedio de procesados es de más de una persona por día, según aseguró el jefe de Policía de Salto, inspector principal Julián Rodríguez, al hacer un balance de la situación delictiva y de la acción de los uniformados durante el pasado año 2002.
«Lo importante que yo encuentro de la gestión –dijo el titular de la Jefatura salteña– es que el personal está motivado con base en que se ha marcado una línea de acción. Es cierto que hubo importantes procedimientos, lo que queda demostrado con el hecho de que en Salto estamos teniendo un promedio que supera una persona procesada por día. Eso quiere decir que hay una labor policial importante que va en concordancia con el Poder Judicial, y reitero que lo más importante que yo encuentro es la motivación del policía».
Agregó en ese sentido: «Tenemos muchos procedimientos realizados por policías que no estaban de servicio y ello demuestra que hay ganas de trabajar; hay decisión y tenemos policías que han salido lesionados por perseguir a un arrebatador cuando no estaban de servicio».
«Además estamos marcando con definición la línea que separa el bien del mal, y en esa línea queremos premiar y transmitir motivación a quienes trabajan bien.
Aquellos que se desvían como policías son también tratados de acuerdo a las circunstancias, porque yo no quiero policías que estén vinculados con el delito; al respecto salen los sumarios y saldrán las bajas, como lo estamos pidiendo. La Policía debe ser un respaldo de la sociedad. Un ciudadano debe saber que en un policía tiene a la persona que lo va a ayudar, que le va a tender una mano», dijo el inspector principal Rodríguez.
«Creo que vamos por un buen camino y los policías lo han entendido, por lo que esperamos que el próximo año sea aún mejor».
El jerarca concluyó: «El policía está siempre actuando en la cuerda floja. Por ello estamos pidiendo un Código de Procedimiento Policial, lo que nos va a dar un carril con margen derecha y margen izquierda.
Porque si el policía no actúa en determinadas circunstancias, se habla de negligencia y de pronto, si actúa, se lo tilda de arbitrario y hasta se habla de gatillo fácil. Cuando se está involucrando en un procedimiento siempre está jugando a la defensiva y quiere actuar, pero debe saber cuáles son las limitaciones para no caer en excesos.
Eso es muy difícil, porque a veces cae en exceso por celo profesional, lo que es muy distinto al que lo hace por delinquir». *
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