"Limpieza" aduanera en los comercios de Tacuarembó
Fueron en total 25 los procedimientos y seis los allanamientos realizados de manera coordinada y simultánea, según las fuentes consultadas por LA REPUBLICA. Los mismos estuvieron a cargo de los aduaneros con base en Rivera, bajo cuya jurisdicción también se encuentra Tacuarembó. Contaron con el apoyo de efectivos de la Dirección de Investigaciones de la Policía local.
Los resultados fueron catalogados como exitosos por parte de las autoridades, aunque reconocieron que detrás de esta realidad se nota la desesperación de la gente. Las fuentes consultadas indicaron que al impulso de la crisis y la falta de oportunidades, muchos habitantes recurren a la apertura de un «almacén» en su propia casa o en lugares precarios como forma de subsistencia.
Con la proliferación de estas bocas de venta el sector comercial formal ha ido perdiendo clientes de manera constante, lo que motivó que a su vez los propietarios deban prescindir de mano de obra. Tacuarembó, explicaron los consultados, es un caso típico de los departamentos que tienen como patrones casi exclusivos a la Intendencia y al Estado. En este marco, los comercios informales han sido una vía de escape a la crisis, que ha alcanzado niveles elevados.
Rastrillo
Las fuentes a las que accedió LA REPUBLICA señalaron que se realizó un operativo general del tipo rastrillo, con varios funcionarios partiendo desde distintos puntos y de forma simultánea. El epicentro de la jornada fue la zona conocida como Barrio López, donde viven unas ocho mil personas. Cinco de los allanamientos realizados el pasado fin de semana dieron resultados positivos: se halló mercadería sin documentación que acreditara su ingreso al país.
Se indicó en este sentido que uno de los principales productos incautados fue pollo brasileño, cuyo costo del otro lado de la frontera es muy bajo. Teniendo en cuenta este dato y comparando su precio con el de la carne uruguaya, «cualquiera manda traer unos cuantos y se pone a vender», explicaron a LA REPUBLICA fuentes vinculadas con el caso.
De acuerdo a los primeros informes, las aves no estaban aptas para consumo humano. Este es uno de los factores que preocupan a las autoridades, en el entendido de que estos locales no cuentan con ningún control bromatológico ni de higiene. Un total de 500 kilos de pollo y fiambres fue incautado. A ellos se suma otra media tonelada de yerba y mil kilos de azúcar, en una larga lista de artículos. Por otra parte, fueron requisados dos mil litros de refresco.
Todos los productos fueron cargados en un camión, el cual partió repleto con destino a Rivera, a la espera de la decisión judicial. Las fuentes agregaron que cinco comerciantes quedaron emplazados por la Justicia, al tiempo que una mujer que tenía una boutique en la ciudad de Tacuarembó ya fue procesada sin prisión por contrabando.
Tomógrafo
Por otro lado, la misma repartición aduanera del norte del país incautó días atrás un tomógrafo usado que había sido vendido por la Sociedad Médica de Tacuarembó a una particular brasileña, sin poseer el permiso necesario del Ministerio de Salud Pública.
Este tipo de instrumental médico es adquirido con ciertas ventajas, por ejemplo el no pago del IVA, razón por la cual su venta está claramente reglamentada. De acuerdo a los datos obtenidos por LA REPUBLICA el precio pactado con la extranjera habría sido de unos 20 mil dólares, las tres cuartas partes de los cuales ya habrían sido pagadas.
El aparato fue interceptado por los funcionarios cuando iba a ser sacado del país en un camión brasileño que no había sido habilitado por la Aduana, además de carecer del seguro necesario. A pesar de que han pasado varios días, hasta el momento la mujer brasileña no se ha presentado. Por lo tanto, el tomógrafo permanece bajo la órbita judicial, al igual que el camión Ford, este último de un valor de 35 mil dólares. *
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