Rapiña por comida en el Módulo V del Comcar
MMG, oriental de 24 años, se encuentra alojado en el centro de reclusión por un delito de tenencia de estupefacientes a disposición del juez Penal de 5º Turno. El sábado último, como muchos, recibió la visita de sus familiares, quienes le entregaron lo que se conoce como «el paquete», es decir, una canasta para subsistir durante la semana.
El muchacho se despidió de los suyos y se dirigió hacia su celda en el Módulo V, pero su trayecto fue interrumpido por una patota de cuatro internos entre 19 y 27 años que le pidieron que les diera su comida, a lo cual MMG se negó. Pero los individuos no desistieron de su actitud y comenzaron a castigarlo con golpes de puños y patadas hasta que finalmente obtuvieron sus pertenencias.
Según la información suministrada por la Dirección Nacional de Cárceles, el botín consistió en dos paquetes de fideos, dos de royal, dos panes, una carta de su novia, dos kilos de naranjas, tres jugos instantáneos, tres cajas de cigarros, un kilo de harina, un paquete de grasa, dos morrones, un kilo de cebollas, un kilo de polenta, un paquete de mostaza, uno de mayonesa y un litro de salsa de tomate.
Cuando el personal carcelario tomó conocimiento del delito, actuó rápidamente. En primer lugar, se trasladó a la víctima para que fuera atendida por el médico de guardia. «Hematoma del ojo izquierdo, hematoma y erosión en región acopital, erosión de región lumbar y dorsal», fue el diagnóstico. Paralelamente se procedió a realizar las indagaciones, que incluyeron una requisa en las celdas de los sospechosos.
En este sentido se hizo saber que parte de la mercadería fue recuperada, pese a lo cual los imputados negaron haber tomado parte en la agresión, salvo uno de ellos, Diego Bielich Baptista, quien reconoció los hechos. Este joven, de 21 años, encarcelado por copamiento en grato de tentativa, ayer fue procesado con prisión nuevamente, en esta oportunidad por «lesiones personales».
El mismo delito se les tipificó a otros dos reclusos, identificados como Alvaro Crossa Acosta, de 19 años (preso por rapiña), y a Jorge Techera Barbachan, también tras las rejas por rapiñero.
El domingo, cuando se les comunicó que el juez actuante les tomaría indagación en la víspera, realizaron una protesta que consistió en la quema de cuatro colchones; pensaron que así evitarían la comparecencia. Crossa Acosta resultó con quemaduras de 2º grado en mano y cuello.
Boquete
Por otro lado, la guardia carcelaria de La Tablada abortó el fin de semana una fuga que pensaban concretar varios presos mediante la realización de un boquete. La maniobra quedó al descubierto cuando el personal realizaba tareas de control en el Pabellón A y sintió ruidos extraños.
De esta manera descubrieron que en una celda había una sábana de 1,50 por 0,80 metros pegada a la pared con jabón, la cual ocultaba un boquete de 0,60 por 0,40 metros.
Se hizo cargo de la situación el recluso Carlos Vito Alvez Rivero, de 22 años, quien admitió su afán escapista. Se trata del mismo magistrado que en el caso anterior lo procesó con prisión por «un delito de autoevasión en grado de tentativa».*
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