Mataron a la anciana para robarle su lujosa mansión en Punta Gorda
No había pistas. Las autoridades policiales cuando arribaron a la casa ubicada en la Rambla República de México 5985, entre Araucana y San Nicolás, encontraron a la señora muerta sobre su cama y con la almohada sobre el rostro. Ella se llamaba Delia Lourdes Berro y era oriental, soltera, de 80 años.
En primera instancia, por la edad de la víctima y el abandono, ya que no tenía familiares, parecía una simple muerte natural.
Sin embargo, toda muerte misteriosa debe investigarse con la realización de la autopsia para establecer las causas. Como el médico forense determinó que el cuerpo tenía más de 20 días de fallecido, debido al avanzado estado de descomposición, resultaba muy difícil establecer las causas de la muerte y el caso estaba a punto de ser cerrado como «muerte sin asistencia».
De todas maneras, el comisario Oscar Moreira ordenó a sus hombres que realizaran diversas indagaciones por el barrio y así se enteraron por parte de vecinos que tres mujeres habían sido vistas en la casa durante los últimos días.
Primeramente se localizó a una joven de 19 años que vive cerca y que acudía día por medio a realizar la limpieza y hacerle los mandados a la anciana.
Luego de entrar en contradicciones, se pudo establecer que otras dos mujeres, una de 70 años y su hija de 39, quien se hacía pasar por abogada y registraba antecedentes por usurpación de título, habían estado en la casa junto a un hombre que vive en el Cerro y es conocido por el nombre de Roberto Carlos.
Las autoridades no tenían nada claro el móvil del crimen, pero una vez detenidas estas personas e interrogadas por separado, las contradicciones fueron evidentes y surgió la verdad. El único móvil era la casa de la anciana. La falsa abogada y su madre planeaban quedarse con la enorme residencia, para lo cual hablaron con Roberto Carlos, quien debía encargarse de matar a la anciana. El papel de la joven de 19 años era simple. Ya que era la única persona de confianza de la anciana, a quien ella sola le abría la puerta, era la encargada de golpear para poder entrar. Luego, ella se encargaría de hacer entrar a sus cómplices.
Tras los intensos interrogatorios a los que fueron sometidas las tres mujeres y el hombre quedó todo en claro. La anciana fue asesinada el 26 de noviembre por Roberto Carlos, que tiene 30 años, mientras la falsa abogada inventaba unos papeles transfiriendo la propiedad a su nombre.
Después de cometido el crimen, hace ya más de un mes, las mujeres buscaron refugio en una cercana casa de pescadores, mientras que Roberto Carlos no quiso alejarse mucho para no quedarse sin su parte. Entre los complotados habían acordado, luego de muchas discusiones, que como no podían vender la casa para repartirse el dinero, decidieron que todos iban a vivir en la espaciosa finca.
Pero el cadáver de la anciana pudo marcar claramente su presencia entre los vecinos debido al olor nauseabundo que se desprendía de la casona. Por allí cerca vive un integrante del Poder Judicial quien se puso en contacto con el comisario Moreira informando de la posible existencia de un cadáver debido al olor nauseabundo. Otras dependencias habían recibido el mismo llamado y de esa manera la Policía llegó a la casa del terror. Ahora, los cuatro complotados están declarando ante la Justicia. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad