Gerente de Parmalat no cree que la empresa sufra un atentado
«No existe esa posibilidad sobre un ataque de esta naturaleza en Uruguay», afirmó Mariano Gutman, gerente comercial de Parmalat Uruguay, quien de esta manera restó relevancia al alerta lanzado el pasado fin de semana por la Embajada de Italia en Uruguay, sobre la necesidad de reforzar los controles ante un eventual ataque. En esta línea, el empresario llevó tranquilidad a la población helvética a través de este medio, único que informó sobre la preocupación existente entre la sociedad local y los trabajadores de la planta.
En la pasada edición se informó en exclusiva sobre esta situación, que fuera explicada a los jerarcas, jefes y empleados de la planta. Gutman ratificó el aumento de las medidas de seguridad tomadas en los últimos días a partir del aviso diplomático. Aseguró que en un primer momento hubo preocupación en la comunidad helvética. Sin embargo el gerente comercial señaló que este tipo de controles «ya estaban planificados y aprovechamos la oportunidad para implementarlos».
En la edición de la víspera, su hermano Andrés Gutman remarcó a LA REPUBLICA que está claro que la amenaza «no es algo particular contra Parmalat ni contra Uruguay». Agregó que «es un llamado de atención» como consecuencia del envío de tropas italianas a Afganistán en el marco de la lucha contra el terrorismo.
En la planta helvética trabajan 270 personas en forma permanente y desde la semana pasada se incrementaron las medidas de seguridad, aumentaron el personal de vigilancia perimetral y se alertó a los jefes de planta sobre el comunicado enviado por la embajada: «No estamos en una lista específica de objetivos de Al Qaeda en el mundo» reafirmó no obstante Mariano Gutman a LA REPUBLICA.
La información difundida ayer por LA REPUBLICA sobre el alerta dado por la Embajada de Italia en Uruguay a las empresas de capitales italianos en este país, uno de cuyos mayores exponentes es la empresa Parmalat, generó la atención de las cadenas internacionales de noticias: «Nos llamaron de todas las agencias noticiosas del mundo» afirmó Gutman.
Testimonio
Sin embargo, para los empleados, las cosas ya no son iguales desde la semana pasada. Uno de ellos relató a este diario que si bien «uno trabaja normalmente y sabe que es imposible que en Uruguay se haga un atentado así, nunca se sabe».
Explicó que «el aumento de seguridad se nota, y también las precauciones en todo lo que entra o sale de la planta».
Otras fuentes consultadas por este corresponsal reiteraron como «sensibles» las inversiones de Parmalat en Latinoamérica, especialmente las plantas de Uruguay y Venezuela. Las mismas fuentes recordaron la atenta mirada que las fuerzas especiales norteamericanas tiene puestas en la zona de la triple frontera, como posible refugio de terroristas vinculados a extremistas islámicos. *
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