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El fútbol rehén de violentos, pero también de árbitros piqueteros

El análisis que me lleva a definir esta situación como de rehén es la siguiente: ¿Cuánto tiempo se paró el fútbol para llegar a una solución con las autoridades del ministerio del Interior, y todas las autoridades implicadas al fútbol? ¡Que cámaras de detección facial, que guardias de seguridad privada, que en algunos casos guardias de la Policía, que listado de personas sin permisos a entrar a los estadios, etc, etc, etc! Ahora yo digo, ¿a quien con un poco de raciocinio y neuronas se le ocurre pensar que no habrá hechos como el suscitado en el fin de semana anterior en el partido de inferiores entre Platense y Basanez?

¿A quien se le ocurre pensar que no se van a repetir en las situaciones actuales? Que son hechos que no existen garantías de seguridad apropiada, como tampoco la hay en todos los campeonatos que se juegan fútbol amateur, y los jueces van rifados para llevar unos pesos a su casa. Como tampoco tenemos la seguridad de que en las calles no nos va a pasar un hecho de violencia.

Ya ni en las escuelas, que se supone serían lugares de plena educación, esparcimientos cultural, de socialización, de amistades, de recogimientos y seguridad de nuestros hijos, hay plena seguridad. Ya sea por violencia de los padres de niños que concurren a los centros de educación, o ya sea porque en los colegios existe de propios niños Bullying, que lleva a producirse un desmadre de conflictos, situaciones angustiante y de complejas soluciones. Esta agrupación de árbitros que definen parar el fútbol, no se le ocurrió pensar, que también tienen derecho de cerrar sus puertas las escuelas, los centros de cobro y pagos.

Que el centro de almaceneros minoristas, mayoristas, baristas y afines (CAMBADU), podría también decretar que se cierren todos esos comercios. Que los quioscos barriales cerraran totalmente sus puertas. ¿No se les ocurrió? Porque en todos estos niveles se vive a diario y son presa de hechos de robos, asesinatos y mucha violencia. El ciudadano común lo vive en la calle. Un niño desamparado, un anciano, una mujer, lo vive en la calle. ¿Y que? Debemos no salir a la calle acaso, debemos decir no vamos más a trabajar, los jubilados no van más a cobrar sus jubilaciones. ¡Por favoor! ¡Seamos coherentes, sabios y justos! ¿Qué, el mundo del arbitraje se rige por motu proprios?

El caso del partido de inferiores Platense-Basañez, no es un hecho aislado de los momentos que se vive en la sociedad mundial. No solo en la uruguaya. Ante el hecho acaecido de violencia, que definimos como un hecho deplorable, criticable, abominable y despreciable, no estamos de acuerdo de ninguna manera, que se incumpla con el seguimiento de los demás partidos como estaban pautados o programados. El hecho se definía con las denuncias correspondientes en sedes del ministerio del Interior, que pasara a lo judicial, y en la semana en los escritorios de las autoridades del fútbol que correspondan. Como ser AUF, AUDAF. Eso sería lo correcto. Que se sancione a quienes haya que sancionar, que se suspenda a quienes haya que suspender, multas, etc. Como que también se investigue los hechos, para que la justicia en lo civil y penal tome carta en el asunto, como debe ser en cualquier hecho de violencia en todo los ámbitos sociales.

¡¡¡Todoooos!!! Ahora, que no se tome más de Rehén al Fútbol Uruguayo, porque así de esta manera, cualquiera hace lo que le parece, y define actos de cierta magnitud, que de mi modesta opinión, no es correcto. La violencia en nuestra sociedad y en todo el mundo, se corrige tomando caminos de acuerdos, proyectos a corto y largo plazo, medidas ejemplarizante por todos los órganos que implantan justicia. Pero lo que no se debe es tomar decisiones, yo diría un tanto apresuradas y muy personales, que no es de toda la colectividad que encierra todo el fútbol. ¡Los árbitros que gobiernan el ámbito Profesional, ya más de una vez han tenido detenido el fútbol, creyéndose con las potestades de ejercer tal presión! Terminemos con personas o asociaciones que ponen de Rehén y victimas al fútbol en toda su expresión.

De una vez y definitiva, defínase un rumbo, un rumbo cierto, y que se cumpla. La realidad cueste lo que cueste, mírese del ángulo que se quiera, es una sola. ¡La pelota no se mancha, ni se embarra la cancha, ni se perjudica al fútbol! No pateemos contra el clavo, ni tiremos la pelota fuera de los estadios. Seamos personas conscientes.

*Las opiniones publicadas en esta sección son entera responsabilidad de su firmante, y no necesariamente representan la posición de LARED21.

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