Uruguay 21. Los elefantes y el ratón.

Un ratón dormía tranquilamente en su madriguera hasta que sintió un temblor en el suelo que lo despertó y decidió ver que estaba pasando. El pequeño ratón asomó su cabeza en el agujero que estaba en la superficie de su cueva y observó maravillado que había dos enormes elefantes alimentándose alegremente muy cerca de donde él se encontraba.

¡El circo llegó a la ciudad! Exclamó. Siempre había escuchado los relatos que le hacían sus abuelos, pero nunca lo había visto con sus propios ojos.

El pequeño ratón, inmediatamente se sintió identificado con esos elefantes, pues el color de su piel era igual, sólo «apenas» era diferente su tamaño.

¡Qué gran admiración que sentía por esos gigantes, cómo le hubiera gustado ser como ellos!, pensó por un momento. ¡Tan grandes, robustos y estrellas de circo!

El pequeño ratoncito decide salir de su madriguera para observarlos mejor y decide que él también querría ser como ellos.

¡Quiero ser como ellos, lo lograré! dijo, y se puso a pensar la forma de lograrlo. Como bien sabemos todos; los ratones son muy astutos, pero nunca dejaron de ser ratones.

Nuestro personaje decide que tendría que comer mucho, mucho; para crecer y crecer y ser como ellos de grande. Acto seguido, se puso a comer todo lo que encontraba en su camino: pasto, raíces, pedazos de pan y hasta pequeñas piedritas le venían bien.

El ratón comía y comía sin parar, y su panza crecía y crecía. Después de varias horas de estar comiendo se detuvo, miró su panza y vio que estaba enorme, pero su cuerpito continuaba igual de chiquito, pobre!

Muy desilusionado de pensar que nunca sería del tamaño de los elefantes decidió retornar a su cueva. Al entrar por el agujero, su cabeza entró pero su panza quedó atascada porque estaba muy hinchada de tanto comer. El pobre ratoncito hacia fuerza para entrar a su madriguera y no había caso, no conseguía, el daño ya estaba hecho.

Un gato experto que lo miraba desde lejos con una sonrisa socarrona, vino tranquilamente, y sin hacer ningún ruido, se lo comió»

No se me ocurrió nada mejor que inventar este relato para ilustrar lo que está pasando con nuestro país y con sus mega proyectos industriales; algunos que pondrán en jaque irreversiblemente a la marca “Uruguay Natural”.

Megaminería a cielo abierto, Puerto de Aguas Profundas en Rocha y Regasificadora de GNL frente a la ciudad de Montevideo; una bomba de tiempo al alcance de la mano.

error_outline

Los comentarios publicados en esta sección son entera responsabilidad de su firmante, y no necesariamente representa la posición de LARED21

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje