Ante un nuevo 1o de Mayo: sigue faltando empleo

El 1o de Mayo se conmemora un nuevo día de los trabajadores en todo el mundo. Para los trabajadores y trabajadoras uruguayas el día llega en uno de los peores momentos del panorama laboral nacional desde el restablecimiento de la democracia.

Recordemos simplemente algunas de las situaciones que se viven en el país en materia laboral para poder reflexionar colectivamente sobre el futuro:

* 165 mil personas se encuentran desocupadas, es decir no tienen ningún tipo de trabajo, ni siquiera una changa para salir del paso.

* 385 mil personas integran lo que se ha dado en llamar empleo con limitaciones. Es decir empleo zafral, empleo sin registro en planillas legales de trabajo, lo que supone el no beneficio del recibo mutual de Disse, empleo inestable, etc.

* Así que, de las 1.400.000 personas activas en el país, 550 mil, casi el 40 %, casi 2 de cada 5 tienen problemas de empleo.

* Llegamos al 1o de Mayo con el anuncio explícito del gobierno de que reducirá los salarios en el sector público y con una sugerencia a los empresarios privados de que reduzcan los salarios en el sector privado.

* Al mismo tiempo sólo 1 de cada 5 trabajadores asalariados tiene un convenio de negociación colectiva, dicho de otro modo: para 4 de cada 5 trabajadores las condiciones de trabajo se fijan unilateralmente por el gobierno o los empresarios.

* En lo coyuntural, decenas de situaciones conflictivas por reducciones de personal, en especial en el sector de la salud privada.

* Finalmente los anuncios en materia de reducción de la inversión pública y privada avecinan un mal ano para el empleo en el sector de la construcción, un sector clave para generar empleo, en especial en momentos recesivos como este.

Esta es la situación general de todos los trabajadores, situación que se agrava para lo que hemos dado en llamar poblaciones de riesgo como ser los jóvenes provenientes de hogares pobres, las mujeres o los trabajadores de algunas zonas del país con altas tasas de desempleo y subempleo.

Por ello decimos que nos encontramos ante una muy grave situación en la cual falta empleo, el empleo que hay en gran parte es de condiciones precarias, los niveles salariales se encuentran amenazados, las posibilidades de negociar las condiciones de trabajo son casi nulas y las perspectivas de mejora de empleo las consideramos para este ano nulas.

Pero la función de los analistas no es contar lo que pasa; la gente sabe mucho mejor que nosotros cuál es la realidad. Nuestra función no es meramente entonces la economía descriptiva. Nuestra función es interpretar las causas de los problemas y proponer soluciones.

Por ello las causas de la «malaria laboral», tanto la falta de empleo como las malas condiciones de los empleos existentes, a nuestro juicio se resumen en:

Sobre el desempleo

* Una política económica y social que ha subordinado la producción a los equilibrios financieros y fiscales y subordinado la promoción productiva a la promoción financiera.

* Una política económica y social que no ha mejorado los ingresos de la población en un nivel importante y por ende ha limitado las posibilidades de expansión del mercado interno y por ende del empleo en las empresas que allí trabajan.

* Una política económica y social que no define políticas activas de empleo, es decir premios económicos para los que crean ocupación, porque cree en los dos mitos del pensamiento liberal:

(check) Que la creación de empleo es la consecuencia automática del crecimiento económico

(check) Que si los salarios cayeran, las empresas contratarían más mano de obra.

Por lo tanto si la política económica no tiene instrumentos explícitos de promoción del empleo (salvo el crecimiento y bajar los salarios), por más que diga y repita mil veces que uno de sus objetivos fundamentales es la creación de empleo, en verdad no lo es. Y esa es la causa del desempleo actual.

Sobre la mala calidad de los empleos

* La creación de buenos empleos depende de la capacidad productiva de las empresas. En la medida que la política económica no estimula la producción y por el contrario la política financiera, cambiaria y fiscal le es agresiva, las empresas vuelcan sobre el trabajo los problemas de la falta de rentabilidad que las demás políticas le provocan. Es decir los salarios y las condiciones de trabajo se transforman en la variable de ajuste de las empresas frente a la falta de políticas productivas.

* Por otra parte la inexistencia casi total de negociación colectiva permite definir condiciones de trabajo de desregulación de hecho, en materia de derechos laborales, pagos de horas extra, descansos, etc.

Por lo tanto también la mala calidad de los empleos es el resultado de las estrategias de política económica y social que han privilegiado lo financiero a lo productivo y que han hecho del desempleo, los bajos salarios y el deterioro de las condiciones de trabajo la variable del ajuste del sistema.

Pero frente a un 1o de Mayo, debemos reclamar nuestros derechos y fortalecer nuestras propuestas, porque estamos frente a una gran movilización mundial de los trabajadores y las trabajadoras.

Por lo tanto PLENO EMPLEO Y EMPLEO PLENO siguen siendo nuestros horizontes y nuestras metas. Y para ello sólo hay una manera: cambiar las prioridades del desarrollo y las políticas económicas y sociales que de esas prioridades se derivan. Y para ello tenemos decenas de propuestas que iremos desarrollando en próximos artículos y que deben ser la base de una gran confluencia social y políticas que reclamen por el EMPLEO.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje