Cumbre Europa-Africa

En 1992, ocasión del V Centenario de la invasión de los espanoles llamada «descubrimiento», hicimos los cálculos correspondientes y determinamos que el oro robado por Espana a las civilizaciones indias de este continente equivalía entonces a once veces el total de la deuda externa del conjunto de los países latinoamericanos. Con una lógica elemental y en atención al principio de la continuidad cultural e histórica, concluíamos que, moralmente Espana debería hacerse cargo de la deuda externa latinoamericana (*). Lo cual estaría en consonancia con otro principio tradicional de la teología sacramental (y del derecho romano en forma de restitutio in integrum) o sea, el de la restitución de lo que ha sido tomado injustamente si se quiere la absolución de la falta.

Reclamo que hicieron de manera explícita ante el Gobierno de Espana y la Corona desde Lima en la misma ocasión (Vo Centenario) un grupo de prominentes universitarios peruanos que componen el llamado «Comité Permanente de Reclamos Histórico del Período Colonial».

Hoy, en ocasión de la reciente Cumbre de Cancilleres Africanos y Europeos que acaba de celebrarse en El Cairo podríamos aplicar razonamientos similares y preguntarnos ?a cuánto asciende lo que han robado en el Africa los filisbusteros europeos? Los mismos que hoy se presentan allí con cuello y corbata pero cuya filosofía y praxis política es la misma que la de sus antepasados aunque hayan transcurrido ya varios siglos. La misma de los espanoles, además.

En este contexto actual y vista la miserable situación a que ha sido llevada el Africa, víctima del colonialismo y el capitalismo europeo (y estadounidense) no podemos menos que evocar la brillante obra de guyanés Walter Rodney, titulada How Europe underdeveloped Africa (Cómo Europa subdesarrolló al Africa) (**).

Rodney, graduado en Jamaica y Doctor de la Universidad de Londres es un notable personaje intelectual que ejerció su magisterio en diversos países africanos y americanos, desde Tanzania a las «Indias occidentales».

En la obra maestra citada, el autor demuestra inequívocamente la directa relación que vincula el desarrollo europeo con el subdesarrollo africano, dos fenómenos dependientes entre sí, aunque pretenden ser mostrados como dos hechos independientes. Nadie se desarrolla si no subdesarrolla a alguien, en terminos de países o continentes, pese a las mentiras edulcoradas del FMI, BM y demás organismos supuestamente internacionales pero gobernados por el llamado «mundo occidental» con la lógica implacable de capitalismo y el liberalismo.

En la Conferencia de El Cairo, como sabemos, no faltaron delegados africanos que hablaron de la anulación de la deuda externa de ese continente expoliado, así como de la restitución de los bienes robados durante la feroz colonización y neocolonización actual, tal como hizo Thoma Tabane, canciller de Lesotho.

Así como el reclamo peruano a la Corona Espanola nunca tuvo respuesta ni consecuencia alguna, así precisamente, como era de esperar, la Unión Europea se negó a aceptar compromiso alguno, aunque «tomando nota de tales preocupaciones (sic) africanas». !El colmo de la infamia y de la hipocresía!

El encumbramiento del neoliberalismo a escala mundial no hace sino perpetuar –estratégica y tácticamente– estas situaciones de infame explotación e injusticia en Africa, América Latina y donde sea que estén los intereses del gran capital en proceso de permanente integración.

Como ha quedado a la vista ante las denuncias de reconocidos autores tales como Ignacio Ramonet (director del Monde Diplomatique, París); Armand Mattelart, Bernard Cassen, Serge Halimi, K.S. Karol, Noam Chomsky y tantos otros, el diagnóstico de esta situación del mundo en manos de unos pocos explotadores, ya está hecho y con lujo de detalles además.

Ahora le corresponde a los pueblos dar los pasos prácticos para buscar una nueva liberación que implique la destrucción de este orden mundial (o desorden mundial) que se nutre de infamia e injusticia. Se trata de determinar la voluntad y los medios posibles que abrigan los pueblos víctimas del proceso capitalista de acumulación y reinversión al precio del hambre de las mayorías, tal el caso de Africa.

(*) Oro de la conquista vs dólares de la deuda externa, Sarandy Cabrera, Ediciones de Juan Darién, Montevideo 1994.

(**) Walter Rodney, How Europe Underdeveloped Africa, Heinemann Kenya, Nairobi, 1980.

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