Impuestos
CARLOS BOUZAS
Esta semana de locos que acabamos de vivir, en medio de la frondosa tormenta de propuestas de impuestos que castigarán al consumo especialmente el de las clases medias yo me acordaba de un corto publicitario de la última campaña electoral presidencial, en el que una señora que decía ser escribana gritaba indignada porque no quería mas impuestos, denostando la propuesta de la candidatura encabezada por Tabaré, consistente en implementar un impuesto a la renta personal, para comenzar a cambiar el rumbo de la recaudación del Estado.
También recordaba la respuesta tajante y suficiente del entonces candidato Jorge Batlle, que respondió que «ya se sabe que los ricos no pagan impuestos», a la pregunta de sí compartía o no la implementación del impuesto a la renta y que pagaran más los que más tenían.
En materia impositiva usted puede diferenciar dos propuestas distintas:
1.- Hay que implantar impuestos sencillos de recaudar, con unos controles fáciles y mínimos. La base de esta propuesta tiende a gravar el consumo. El reparto que se haga de lo recaudado, dará el contenido social a esos dineros. Este es el criterio imperante en nuestro país.
2.- Los impuestos deben contemplar la capacidad contributiva de los ciudadanos, para no ahondar, desde ellos, la brecha de ingresos que existe en la sociedad. La base de esta propuesta tiende a gravar las rentas de las personas. Es el cambio que propone el EP-FA.
Yo creo que la gran enseñanza de este ajuste fiscal que está terminándose de votar por la unión de los partidos Colorado y Blanco es que hubo minga de atención al contenido social en el destino de lo recaudado, exceptuando la cuota mutual para los maestros. Todo lo demás atiende nada más que la necesidad de abatir un déficit fiscal alimentado por el propio gobierno, buscando la palmadita en el hombro de parte de los calificadores de riesgo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Pero –fíjese usted por dónde– desde hace aproximadamente un mes hay un equipo que está intentando establecer quién paga más y quién paga menos en materia de impuestos en este bendito país.
De una iniciativa del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS se hicieron eco la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República y las fundaciones Solidaridad y Desarrollo (Nuevo Espacio), Alvaro Carbone (Desafío Nacional, PN) y Fesur (Partido Socialdemócrata Alemán).
Respondiendo la pregunta de quién paga los impuestos en Uruguay, se pretende hacer una radiografía que incluya cómo cae el peso de la carga impositiva entre los habitantes del país, que se distribuyen en diez sectores según sus niveles de ingresos. Incluirá también una comparación con otros países.
Aunque a usted le parezca mentira, esta es la primera vez que se hace un trabajo de este tipo en Uruguay. El único antecedente que existe data de 1987 y se limitó a estudiar la incidencia del IVA.
Los resultados están prometidos para el mes de abril. Yo me animo a pronosticar que la carga impositiva es muy baja en los sectores de ingresos más altos, siguiéndoles los sectores de ingresos más bajos, mientras que los sectores medios se llevan la mayor carga para aportar a las arcas del Estado.
Si esto que acabo de decirle se confirma, no quiera usted imaginar de qué manera se acentuará esa tendencia a partir del primero de marzo próximo, cuando comiencen a funcionar los nuevos impuestos que sacaron de la galera, al cabo de unas semanas de conciliábulo. *
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