DOS REUNIONES MUNDIALES

Foros contrapuestos en Nueva York y Porto Alegre

Más pagamos, menos tenemos y más debemos. Estados Unidos manda a los argentinos un formulario como a niños del colegio con siete preguntas, el canciller corre hacia Bush para pedir que nos ayuden. ¿Pero cuál es el mecanismo, entrar al ALCA y votar contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra? Es una total inmoralidad, ¿cómo podemos permitir esto?»

Los antagonismos del mundo parecen, en el pasado fin de semana, haberse sintetizado en dos grandes foros, el de Davos, trasladado a Nueva York como expresión de solidaridad con «la ciudad mártir» y el de Porto Alegre que reúne decenas de miles de militantes de diversos grupos que denuncian los efectos sociales devastadores de la globalización capitalista.

Pocas veces, en los años recientes, el mundo ha mostrado tan descarnadamente los antagonismos esenciales que los sacuden. Oposiciones de intereses, opiniones y estilos trazadas en estos dos foros, con absoluta claridad.

Esto, pese al desorden mundial, a la multiplicación de los conflictos de toda índole que sacuden el planeta de un extremo a otro.

Contrariamente a lo que pudo suponerse en las semanas que siguieron a los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York, las fuerzas que hoy hegemonizan económica, política y militarmente al mundo no han logrado acallar ni desdibujar el movimiento contestatario de los críticos de la globalización.

La 31ª reunión del Foro de Davos, que esta vez las autoridades suizas prefirieron se realizara fuera de su lugar de nacimiento, consistió una vez más en una suerte de amplio simposio (con alrededor de tres mil empresarios, gobernantes, políticos, operadores mediáticos) con animados momentos de show. Como ser, un concierto de Elton John, por el que se pagó un millón de dólares.

Las intencionalidades políticas de Davos quedaron demostradas, desde el vamos, por las expresiones algo toscas del secretario de Estado, general Colin Powell: «Tenemos que demostrarle a la gente que pudiera inclinarse en la dirección del terrorismo que hay un camino mejor».

El curso del evento neoyorquino tiene aire de las grandes chifladuras de este tiempo. Así, por ejemplo, apenas instalado el Foro Económico Mundial tuvo dificultades en informar al mundo sobre el acto de inauguración ya que una acción de los hackers logró sabotear su sitio en Internet. De esta acción se responsabilizaron tres organizaciones: Desobediencia Cívica Electrónica, Teatro de Disturbios Electrónicos y la Federación de Acción al Azar.

El esplendor opulento de Davos en Nueva York contrasta con las multitudinarias asambleas que se celebran en la segunda reunión del Foro Mundial de Porto Alegre. No faltan en esta las grandes figuras del mundo intelectual y académico, como el célebre ensayista norteamericano Noam Chomsky, el juez español Baltazar Garzón y el escritor Manuel Vázquez Montalbán. Se anuncia que el cierre se hará con una alocución transmitida por TV del Premio Nobel de literatura, José Saramago.

Cientos de organizaciones populares (sindicatos, partidos, ONGs, feministas, ambientalistas, de defensa de las minorías étnicas, de sectores avanzados de la Iglesia, y un largo etcétera, han logrado avanzar sobre los puntos de coincidencia que se sobreponen a la infinita variedad y pluralismo de los participantes.

El problema de la deuda externa que, como bien lo expresaba Humberto Pérez Esquivel, estrangula e hipoteca el destino de los países pobres y en vías de desarrollo, el papel insensible y prepotente del Fondo Monetario Internacional, las fórmulas desiguales que aplica la Organización Mundial del Comercio para regular el tráfico mundial de mercaderías, las ortopedias deformantes impuestas por el Banco Mundial han sido objeto de estudios serios y de denuncias fundadas.

Todo parece indicar que esta segunda convocatoria del Foro Social Mundial de Porto Alegre culminará de manera exitosa, mostrando el enorme potencial que han adquirido en estos últimos años los movimientos de protesta contra las consecuencias negativas de la globalización. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje