UNA BUENA SEÑAL PARA 2002

El camino de la unidad

LEON LEV

 

En los finales del año 2001, una buena noticia, que no ha tenido la repercusión suficiente, es la reunificación del movimiento sindical.

Mientras los resultados del último Congreso del PIT-CNT tuvieron una profusa difusión por todos los medios de comunicación, televisivos, radiales y periódicos, debido al retiro de la conducción cotidiana de un grupo de nueve importantes sindicatos, su reincorporación a la Dirección del PIT-CNT ha pasado prácticamente desapercibida.

Una lección que arroja esta experiencia y que requiere ser madurada: la unión de los trabajadores es una herramienta imprescindible en su labor emancipadora. Preservarla y cultivarla es la tarea de las tareas.

Hace pocos meses un núcleo de viejos dirigentes sindicales convocó en la sede de la Central a un evento para conmemorar el XXXV Aniversario de la gestación de la primera central obrera unitaria: la Convención Nacional de Trabajadores.

Quienes vivieron las épocas de división obrera y tuvieron que hacer ingentes esfuerzos de paciencia y concesiones para hacer posible esta unidad son los que más valoran esta preciada conquista. También las nuevas generaciones que gestaron la salida de la dictadura merecen nuestro mayor reconocimiento.

En medio de las trágicas jornadas del hermano pueblo argentino resalta la falta de unidad de las fuerzas de izquierda y progresistas, y la fragmentación del movimiento sindical, que es muy hábilmente aprovechada por sectores conservadores.

La aptitud de revertir el actual modelo económico, pasa por elaborar un programa ceñido a la actual realidad económica nacional e internacional, pero también y principalmente, por integrar las distintas vertientes sociales del pueblo. O como se dice en lenguaje sociológico, integrar el complejo tejido de la sociedad civil, en su condición de sujeto histórico de un nuevo clima social civil y cultural.

La única posibilidad para hacer realidad un Proyecto Alternativo, basado en un bloque político-social distinto al que actualmente gobierna desde hace muchos años, donde los trabajadores sean tenidos en cuenta, requiere mucha inteligencia, tesón, iniciativa, política de alianzas, pero también la fortaleza de la unión de los trabajadores.

La fragmentación social que produce el actual modelo económico se seguirá profundizando, por tanto, más que maldecirlo, hagamos economía de esfuerzos y de neuronas y concentrémonos en la integración del policromático tejido social, con mucha comprensión de los variados intereses que movilizan a cada uno.

La recolección de firmas por Antel, en esta etapa final, bien valdría hacer un esfuerzo por incorporar nuevas energías.

Hacer converger en objetivos comunes a los distintos actores sociales, requiere también la movilización conjunta. Sólo la acción común cimenta la unión verdadera.

Como bien se dice en un documento sindical, los últimos acontecimientos hacen ver con mayor claridad la imperiosa necesidad de unir en el esfuerzo para la acción común de las grandes mayorías nacionales.

El posible y hasta imprescindible marco de aliados al que se debe ir al encuentro no se entendería «si primero no empezamos por nosotros mismos».

El camino no es fácil pero principio quieren las cosas, si partimos desde el puerto de la unidad. Para construir una central obrera, con capacidad de movilización a la altura de los nuevos desafíos del Siglo XXI, y para integrar a cientos de miles de asalariados que hoy no están sindicalizados, se requiere una reestructura . Pero la reestructura será posible si parte de la realidad del actual movimiento sindical, dándose los tiempos necesarios, aprendiendo de los errores cometidos. El mundo del trabajo hará pesar su cantidad y calidad, si es capaz de dialogar y conectarse con el mundo de la producción y con el mundo de la educación y la cultura.

La política es una herramienta necesaria para enlazar estos mundos y mucho más a partir de los sucesos del 11 de setiembre. La crisis argentina es un nuevo argumento para ampliar y profundizar la base del proyecto alternativo. Se necesita mucha inteligencia para encarar y vencer al mundo de la violencia y la prepotencia.

Buenos augurios para la unidad y fortalecimiento de la central de los trabajadores.

Buena señal para 2002. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje