¿Dios es negro?

RUBEN OLIVERA

 

Uruguay goleó 3 a 0 a Australia y después de 12 años vuelve al mundial.

Título de la portada del diario LA REPUBLICA, del lunes 26 de noviembre.

Primera Plana: Dios es negro

Audaz. Ingenioso. Talentoso. Revulsivo. Polémico. Espléndido. Fantástico. Emocionante. Conmovedor.

Para algunos hasta blasfemo y ahí está el detalle, porque el doctor Federico Fasano puso la pica en Flandes de la cuestión, habida cuenta de estar al tanto de los prejuicios que afectan a nuestra sociedad en su conjunto. Prejuicios que de manera sutil, subterránea y hasta hipócrita, con la falta de madurez que significa adecuarse a la diversidad y que nada tiene que ver con la tolerancia, intoxican a nuestra sociedad.

El tema es que se debe asumir que todos, absolutamente todos, gozamos de los mismos derechos y oportunidades, respetando a la Historia que señala al mismísimo Padre de la Patria, quien proclamó que las únicas diferencias entre los ciudadanos de la Banda Oriental, deberán surgir, nada más y nada menos, que de los talentos de cada individuo.

De la capacidad de cada uno para aplicar su inteligencia y desarrollarla en consecuencia, en función de sí mismo y beneficio de quienes le rodean.

Dios es negro

Interpretando una figura alegórica que, es obvio, reivindica a la colectividad negra.

Apuntando puntualmente a esta instancia futbolera y saludando la importancia histórica en hazañas celestes, de los Obdulio Varela, José Leandro Andrade, Isabelino Gradín, Juan Píriz Chirimini, General Viana, Víctor Rodríguez Andrade, Ortuño, Escalada, Luis Varela, Baeza.

Abrazados a este presente de los Darío Silva, Richard Morales y Darío Rodríguez.

De Regueiro y Nico Olivera, más allá del protagonismo ejercido en la tarde del domingo pasado por el delantero del Málaga y el lungo ariete de Las Piedras, causantes directos del título que ha generado elogios y críticas.

Dios es negro

La metáfora va más allá de la pelota y se proyecta en el homenaje y reconocimiento hacia todos los que integran esa colectividad, para la que nada resulta sencillo lograr, en cualquiera de los ámbitos que se transitan en nuestro país.

Porque los negros ni siquiera fueron inmigrantes, como les sucedió a polacos, rusos, judíos, españoles o italianos, los cuales llegaron a estos lares por propia voluntad, escapando de flagelos como guerras, miserias, hambre y persecuciones políticas.

Ese crisol de razas fue tomando forma durante el siglo pasado, pero los negros arribaron mucho antes, llegando al Río de la Plata como esclavos, por lo tanto fueron secuestrados y a despecho de no estar engrillados y encadenados de manera material, sienten esa sutil discriminación, que les hace todo más difícil.

Por ejemplo, sustentando el más alto porcentaje de padres analfabetos, más bajo poder socio-económico, acentuando la deserción en la enseñanza, al tiempo que se aumentan las diferencias que, en su mayoría, los sumergen debajo de la línea de pobreza.

Dios es negro.

La proyección de esa portada que despertó inquietud en tirios y troyanos, admite el aporte trascendente, que esta etnia ha realizado en favor de nuestra cultura e identidad, en el más amplio espectro de las actividades cotidianas, hecho siempre destacado en las páginas del diario plural.

Por una vez, Dios fue negro y con motas, zafando del mitológico y tendencioso estereotipo, que lo ubica de manera sempiterna, como ángel rubio, blanco y de ojos celestes.

Con todas las dudas que ello conlleva. ¿No suena sospechoso que un hombre nacido en Galilea, milagros celestiales al margen, tuviera ese aspecto occidental?

Dios es negro.

Así es como en el filme Jesucristo Super Star, el genial director Norman Jewison instauró un Judas Iscariote del mismo color, efectuando una sorda y corrosiva crítica a la sociedad y el sistema, vale el alcance de esta reivindicación de LA REPUBLICA.

Por aquello de la igualdad.

Al fin y al cabo, el fútbol todo lo puede. *

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