Las tendencias de la producción en 2000
Escribe Daniel Olesker
Es imprescindible partir de las cifras aparecidas sobre la producción en 1999, que nos dicen que la industria manufacturera cayó en 8,4%, uno de los registros más bajos de la historia de la industria nacional; el agro cayó 7,8% y el comercio 4,6%.
Por otra parte en la construcción cae la privada y el crecimiento del sector está basado en la inversión pública por Torre de Antel, saneamiento de la IMM y las viviendas del BHU. Finalmente la caída en el ingreso de turistas afectó la dinámica de los comercios y de los restaurantes y hoteles.
Entonces la base de análisis para el año 2000 es 3,4% inferior a la de 1999 y en los sectores del agro y la industria, sostenedores del proceso exportador, casi 8% menor.
–¿Qué es lo que puede pasar en 2000?
1) La pérdida de competitividad acumulada desde 1990 fruto de la combinación de la apertura unilateral e irrestricta con el llamado atraso cambiario no se va a recuperar sustancialmente, ya que las medidas anunciadas por el gobierno en esa materia son notoriamente insuficientes:
* En materia fiscal una pequeña contribución para el agro y nada para el resto de la producción.
* En materia financiera y de baja de los intereses: nada
* En materia tarifaria, una muy leve disminución en dólares
* En materia de exoneraciones a la incorporación de tecnología: nada
* Y sólo sugieren «bajen salarios».
Es decir, el apoyo del gobierno a la producción que se expresa en los 23 millones para el agro y dos puntos de rebaja en dólares de las tarifas es irrisorio en términos de la caída de la producción y la competitividad acumulada y agravada en 1999.
2) La recuperación del mercado externo es incierta, aunque con expectativas favorables en Brasil y resto del mundo que pueden presagiar un aumento de la demanda que justifique en parte el aumento previsto en la producción. De cualquier manera dicho aumento será a precios en dólares menores por la caída de los precios internacionales y la estabilización del valor del dólar en Brasil en 1,83 reales. Por lo cual no todos los exportadores uruguayos podrán soportar esos precios y sobre todo los pequeños y medianos empresarios agobiados además por su endeudamiento, podrán quedar por el camino y es previsible en este ítem un crecimiento con concentración productiva.
3) Respecto al mercado interno no es previsible su dinamización en la medida que no habrá mejora sustancial de empleos, el salario real público caerá y posiblemente lo haga el privado; las jubilaciones reales caerán, etc. Al mismo tiempo una mala temporada turística deprimirá los ingresos de quienes trabajaron en ella y reducirá sus gastos en el resto del año. Es decir las empresas que trabajan para el mercado interno en Rocha, Maldonado, etc. verán dificultadas sus ventas.
4) Desde el punto de vista de la inversión el gobierno que, como vimos fue el sostén de la inversión en 1999 (¡oh casualidad, año electoral!) reducirá su inversión en 100 millones de dólares. No es previsible un aumento de la inversión privada en este contexto sumado además a la incertidumbre que genera el anuncio de se modificará la política cambiaria en 2001, por lo cual puede caer la inversión y por lo tanto el empleo, así como cuestionarse más a largo plazo el proceso de crecimiento.
En síntesis prevemos para el año 2000 el mantenimiento de la situación crítica que viven los sectores productivos, incluso con algunas dudas si la meta anunciada de crecimiento del 2,5% del PBI puede llegar a concretarse.
Aun en esa hipótesis vemos que en el año 2000 la dinamización productiva:
* NO generará puestos de trabajo suficientes ni mejorará su calidad (ya que nada se habla de negociación colectiva)
* NO significará mejoras salariales y en lo posible se sugiere reducir salarios
* SI implicará un proceso de concentración que supondrá menos productores rurales y urbanos.
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