Quiere pero no puede
EDUARDO J. RIOS
Es por todos conocido el cúmulo de problemas que afligen a nuestro país. Sin embargo, el partido de gobierno parece dispuesto a distraer la atención de la sociedad, y es así que un connotado vocero del Dr. Sanguinetti, el senador Fau del Foro Batllista, arremete –sin fundamento alguno– contra el senador Rodolfo Nin Novoa. Dicha agresión se basa en tomar en forma desvirtuada y especulativa manifestaciones que dicho senador expresó a un grupo de jóvenes en el cine de Melo.
El senador Fau, en lugar de preocuparse de los graves problemas de la sociedad, intenta en una actitud político-partidaria y sectorial, crear una «nube de humo», para –entre otras cosas– eliminar el debate cotidiano de los temas que importan y que afectan la ética y la moral de sus compañeros del Foro Batllista.
Hoy las explicaciones no las tiene que dar el senador Rodolfo Nin Novoa; sí las tiene que dar el senador Fau, por la actitud del presidente del Banco Hipotecario del Uruguay, por la gestión del ministro de Defensa, por la actitud del ex ministro de Turismo, por la actuación del diputado por Canelones, Sanguinetti. Sin olvidarnos que hoy deberíamos escuchar propuestas para abatir la desocupación, pobreza, marginación y otros males que afectan a esta sociedad.
Vaya sorpresa que un senador de la República y doctor en derecho como el senador Fau, respalde una limitación del derecho de libertad de expresión por parte del Poder Ejecutivo (Anep) al Poder Legislativo. No nos olvidemos que es obligación del Poder Legislativo el contralor de las acciones del Poder Ejecutivo en todos sus aspectos; no es obligación del Poder Ejecutivo andar investigando las expresiones que en el ejercicio de su libertad de expresión amparada en la Constitución, realizan los legisladores quienesquiera sean.
El compañero Rodolfo Nin Novoa llamó a la juventud a soñar, a participar, a trabajar por un país descentralizado y para que no se apoderara de ellos la apatía, la indiferencia, el individualismo. (Fui testigo presencial de los hechos). No tiene por qué el senador Rodolfo Nin Novoa rendir cuentas de su vocación democrática, de su respeto al orden jurídico y a las normas legales. Su carrera política iniciada públicamente con la asunción como intendente de Cerro Largo en 1985 hasta 1994, son una prueba de ello. Todos saben y sabemos de su conducta democrática, tolerancia, honestidad y de su actuar acorde a derecho. Pero los que como el senador Fau se nutren de la vertiente del pensamiento único, obviamente tienen que agraviar a quien piensa diferente a él. Lo democrático sería que se escucharan y se respetaran las voces de quienes no piensan como nosotros, más aún que las que coinciden con nuestro pensamiento.
No sólo apoyamos las expresiones del senador Rodolfo Nin Novoa, sino que en la medida de nuestras fuerzas seguiremos respetando a los jóvenes y respetando el estado de derecho; y llamándolos –como lo hizo Nin en el cine de Melo– a soñar, participar, cuestionar, a formar parte de una masa crítica que remueva todo lo que tenga que remover y que le dé sentido a vivir en una sociedad donde la democracia y la multiplicidad de ideas deben ser el soporte.
Nunca como antes se aplica el viejo refrán, que expresa que «agrede quien puede y no quien quiere»; y en este caso, señor senador Fau (Partido Colorado-Foro Batllista), usted quiere y no puede. *
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