Una esperanza convertida en ilusión
ROQUE ARREGUI
Difíciles situaciones afrontan las comisiones de fomento de las escuelas públicas para el pago de los auxiliares de servicio, personal indispensable en las áreas de apoyo, en lo que corresponde a limpieza, comedor escolar, etc., porque los gobiernos de las últimas décadas se van desentendiendo de su obligación.
Aproximadamente 2.000 auxiliares de servicio deben ser pagos por las comisiones de fomento, quienes pese a los grandes esfuerzos que realizan no pueden afrontarla, y la situación se sigue agravando porque rige desde hace años una disposición que establece que cada cargo de auxiliar pago por Primaria que queda vacante por jubilación u otra causa cesa, motivo por el cual día a día se cargan sobre los hombros de las comisiones de fomento más responsabilidades económicas, cuando más y más difícil se hace obtener fondos en beneficios.
Ante ello los salarios que perciben son insignificantes, muchos trabajan en negro y otros hasta por el plato de comida. Y ya son muchas las escuelas rurales en las cuales los maestros deben desatender la tarea docente para cocinar para el comedor, limpiar, etc.
Una esperanza se sembró cuando el pasado año se estableció en el Presupuesto que durante los años 2001 y 2002 se iría a regularizar a los auxiliares de servicio pagos por las comisiones de fomento para lo cual la Contaduría General de la Nación habilitaría los créditos correspondientes, y varios se jactaron de ella.
Algunos años de experiencia nos permitió dudar de la voluntad real de implementar esta norma en plenitud. Es así que convocamos al ministro Bensión a la Comisión de Educación y Cultura para que nos informase cómo se iba a instrumentar la norma legal. La respuesta fue que había un proyecto de decreto a nivel del Poder Ejecutivo, pero se negó a darnos información sobre su contenido, lo cual confirmó nuestras sospechas.
Ahora ha aparecido el proyecto. Se jugó con las palabras. Cuando se sembró la esperanza de la regularización, comisiones de fomento, auxiliares y docentes pensaron que ello significaba que por fin el Estado se haría cargo de los salarios. No fue así, el Poder Ejecutivo sólo se hará cargo de los aportes a la Seguridad Social, la esperanza se convirtió en ilusión y en decepción, y el problema seguirá agravándose, porque cada vez que un auxiliar de los pagos por el estado se jubila, las comisiones de fomento deben hacerse cargo de sus auxiliares, porque la otra opción que queda es cesar los servicios de comedor y no hacer la limpieza diaria.
Y por si fuera poco, el decreto que recién sale del horno establece que sólo se pagará los aportes a la seguridad social sólo a un auxiliar de servicio por escuela. En los hechos es donde se demuestra realmente el interés por la Educación. *
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