¿Estornudos argentinos, resfríos uruguayos?
Ya lo han dicho públicamente: estamos mal, hay que rebajar sueldos públicos y jubilaciones, aumentando el impuesto a las retribuciones.
Cavallo lo hizo. Bensión quiere imitarlo. El economista Santo y Búsqueda ofician de eco.
¿Acaso pensarán estos señores que los uruguayos somos ignorantes, cuando no idiotas o algo parecido? Plantean tales medidas como si en los días que corren no las estuvieran aplicando.
El Directorio del BPS a través de su presidente, Carlos Gasparri, dijo en la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Representantes: «…Tenemos un descenso en la cantidad total de pasivos y en el promedio del valor de las pasividades«.
Ello se traduce en 10.000 jubilaciones anuales menos, y en que el promedio general de las pasividades fue en 1999 de $4.300, cayendo en 2000 a $3.627. Un 16% menos.
Recordemos al pasar que los ajustes de pasividades han sufrido un claro retroceso, pasando de ser cuatrimestral a anual. Y dale que va con los diversos mecanismos de rebaja de pasividades y otras prestaciones.
Dejamos para otra oportunidad el brutal deterioro del Salario Mínimo Nacional, que es referente de todas las prestaciones de seguridad social.
Y se seguirá profundizando. El presupuesto del BPS para el año 2002 plantea una reducción de un 4.3% en los ingresos, producto, entre otras cosas, de exoneraciones y eliminación de aportes patronales en forma indiscriminada, y de la caída en los dos últimos años del número de cotizantes: 60.000 menos, demostrando una vez más que sin trabajo no hay seguridad social que resista.
También ha dicho el presidente Gasparri: «Tenemos un ahorro en nuestras erogaciones y en nuestros programa de administración general, estamos estables y orientados hacia reducciones presupuestales para el año que viene en un entorno del 3%«.
Si a ello le agregamos los 500 a 600 mil dólares que el BPS le transfiere por día a las AFAPs, tenemos un panorama no muy alentador que digamos para las futuras prestaciones.
Entonces lo que querrán decir nuestros destacadísimos manejadores de números es: Seguiremos rebajando y acelerando la caída.
Según informaciones de prensa, la propuesta de Bensión de aumentar el impuesto a las retribuciones a los empleados públicos no tuvo eco. El sector político de gobierno lo rechazó por el enorme costo social y político que acarrearía.
Pero cuando el río suena… ¿Recuerdan los uruguayos cuando el ministro de Economía argentino López Murphy propuso un ajuste tan brutalmente impopular que tuvo que renunciar a las pocas horas de haber asumido? Pues bien. Lo sustituyó Cavallo, que en la práctica hizo lo mismo, yendo en forma paulatina –aunque no tanto– más lejos que su antecesor.
Me pareció acertado el titular de la nota del senador Gargano en páginas de LA REPUBLICA, comentando lo que dijo Michele Santo : «Ni santo ni inocente».
Pues bien. Como en materia económica cuando Argentina estornuda, Uruguay se resfría, sería bueno que pusiéramos las barbas en remojo. *
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