¿Quién está detrás de la pelota?

JULIO C. GONZALEZ

 

Con la reciente disputa de la Copa América en Colombia, algunos se están «haciendo la América».

En Antel el sector de Ancel brinda toda la gestión comercial realizando los contratos de servicio de telefonía celular. Por sólo 500 dólares, aquellos que solicitan Roaming con Colombia obtienen el aparato móvil en préstamo.

También se le informa al usuario que la tarifa tanto entrante como saliente desde Colombia es de 0.85 + IVA colombiano el minuto, tomando en cuenta que el IVA en Colombia es del 16%, y si el servicio celular es sistema pre-pago el importe a abonar es de 0.85 + 0.90 U$S más IVA, siendo su valor comercial de las tarjetas pre-pagas de 10 hasta 60 U$S la llamada internacional.

Hasta aquí todo bien, pero la verdad de la milanesa es que el servicio de Roaming con Colombia se brinda a partir de un acuerdo con Movicom Bell South, empresa que nos presta los celulares y luego nos factura lo hablado por los usuarios de Ancel.

Esto no es todo. Si se agotara el stock para prestar celulares, Ancel debe comunicarse con Movicom y los amigos de Movicom nos mandan más aparatos en un plazo máximo de 3 horas; si hay averías o reclamos, se comunican con Ancel, y Ancel grupo de supervisión llama a Movicom para solicitar reparación de averías al grupo de Roaming de ellos, y de paso los probamos.

Para ser más claros: Ancel brinda toda su infraestructura comercial y técnica y Movicom factura en sus arcas. ¡Gran negocio!, ¿no?

A todo esto los trabajadores de Antel nos preguntamos:
¿Por qué si estamos en plena «competencia» damos estos cachones? ¿No será porque la queremos vaciar de contenido, como lo pretende hacer el artículo 612 de la Ley de Presupuesto, en la cual nos enajenan el 40% del capital accionario de la telefonía celular?

¿Por qué Ancel no realizó un convenio con la o las operadoras de Colombia? ¿Para prestar este servicio ponemos los recursos humanos tecnológicos a disposición de grupos privados? De ser así, ¿no será que en los mandos gerenciales de Ancel hay intereses creados?

Esto va más allá de que si Javier Chevantón abandonó la Selección Uruguaya por estar lesionado.

Días pasados un joven de 20 años, italiano, se convirtió en la primera víctima mortal del movimiento de protesta antiglobalización, iniciada la cumbre del G8 en Génova, dejando además 185 heridos y un centenar de detenidos.

Dicho grupo –los «gerentes del mundo»– afirman que Argentina está dando «pasos positivos» para salir de la crisis económica, y a su vez recomienda trabajar conjuntamente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hemos visto en estos días cómo los grandes grupos económicos, la cúpula del poder real en la que se entremezclan empresarios de origen «nacional» con las poderosas transnacionales, discuten la forma más rápida de enriquecerse; el 27 de julio se remató la Playa de Contenedores del Puerto de Montevideo.

En todos estos debates la gente somos sólo una variable más. Por eso no les importamos si para conseguir su objetivo apelan a los ajustes permanentes, a las privatizaciones de las empresas del Estado o la enajenación del patrimonio nacional, dando cumplimiento a los compromisos fondomonetaristas o internacionales.

Para los trabajadores de Antel es un acto de responsabilidad exigir que esta discusión se haga pública, porque estamos convencidos de que ninguna de las medidas planteadas por el gobierno de coalición resuelve la crisis social, laboral y humana que vivimos la mayoría de los uruguayos.

A esta altura del partido no tenemos por qué optar entre el hambre y las ganas de comer. Aunque ellos no lo quieran, seguiremos reafirmando que Antel no se vende y que el pueblo nuevamente resolverá el destino de las empresas públicas. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje