Se viene el "salariazo" del nuevo gobierno

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Los anuncios económicos del nuevo gobierno son realmente un duro golpe a los intereses de los trabajadores y los productores. Pero más allá de la globalidad del enfoque que ya hemos realizado en diversas instancias, me importa remarcar la nueva política salarial que anuncia el gobierno.

Primero: se anualizarán los ajustes de salario en el sector público, lo que quiere decir que no habrá más ajustes en el año 2001 y por ende el único ajuste del 2000 será el «poderoso» 1,5% otorgado el primero de enero de 2000.

Segundo: Ello significa con una inflación anual que el gobierno estima entre 4 y 6% y que nosotros estimamos entre 6 y 8% que el salario real público de todos los trabajadores y trabajadoras (excepto militares y policías) caerá no menos de 2,5% y puede llegar a caer en hasta 6,5%. Es decir no hay duda que el salario real público caerá.

El contador Bensión, ministro de Economía, ha dicho «que la caída salarial será poco importante y no es una cuestión muy significativa». Parece poco seria esta afirmación sobre todo tratándose de funcionarios cuyo salario promedio es del orden de 5.000 pesos y una gran cantidad de funcionarios no superan los 3.000 pesos. Sin duda para todos ellos y su menguado poder de compra esta caída sí será significativa.

Tercero: En su exposición en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), el contador Bensión planteó que sugería al sector privado que asumiera una política salarial similar en el sector privado a la que ellos estaban impulsando en el sector público. Ello significa si interpretamos lo que se hace en el sector público dos consejos: ajustes anuales y caída del salario real. En respuesta a una pregunta en el mismo Foro profundizó el concepto y aconsejó «cautela» en las negociaciones de salarios a los empresarios, lo que como todos sabemos en buen romance significa «rebajen salarios».

Cuatro: Detrás de estas propuestas y el diagnóstico de que la rigidez de los salarios privados es una traba para la mejora de la competitividad lo que hay es un enfoque teórico que plantea que la única manera de reducir el desempelo es bajando los salarios. Discrepamos radicalmente con esta visión.

* En primer lugar porque la experiencia nacional y mundial nos muestra que, salvo en situaciones excepcionales, no hay relación entre la caída de salarios y la generación de puestos de trabajo.

* En segundo lugar porque en algunas situaciones en las que se han creado empleos, han sido de muy baja calidad y sólo se consigue precarizar las condiciones de trabajo.

* En tercer lugar porque se parte de la base que el único costo de producción es el laboral y de que los salarios en Uruguay son muy rígidos. Y nosotros nos preguntamos:

–nada se habla del costo financiero y de las altísimas tasas de interés que pagan los empresarios de todos los sectores productivos.

–nada se habla de las carencias de inversión que generan baja productividad y por lo tanto costos de producción muy altos.

En definitiva se hace responsable a los salarios de los problemas de competitividad de la producción nacional, sin tener en cuenta que no está allí el problema y que para recuperar la competitividad hay que crear condiciones para aumentar la inversión y en especial hacer accesible y barato el acceso al crédito.

Por todo ello es que afirmamos lo del título: se viene el salariazo del nuevo gobierno que supondrá caída del salario real para la mayoría de los trabajadores y trabajadoras del país.

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