Comunas en marcha
La creciente complejidad de gobierno y administración de las grandes ciudades es común a todos los gobernantes municipales del mundo. Tanto en las grandes urbes de los países desarrollados como en la periferia universal. En unas y otras urbes hay características similares, y las hay de índole netamente opuesta. Pero la tónica general está dada por la enorme densidad poblacional que en ellas ha llegado a presentarse. Contingentes humanos difíciles de administrar en su vida social, que consumen economías en general dependientes de los centros de producción.
Este último y otros factores –el centralismo siempre imperante de los gobiernos centrales, entre ellos– han llevado a que los gobernantes de los municipios o alcaldías comiencen a relacionarse de diferente y más intensa manera que en tiempos anteriores.
En los últimos días de junio pasado, en la ciudad de Miami, se reunieron más de quinientos delegados –gobernantes locales– que terminaron el encuentro proponiendo la creación de una Red Interamericana de Ciudades. Con una «exhortación a impulsar programas de desarrollo de los gobiernos locales, basados en la participación de la sociedad civil, y un pedido a los bancos multisectoriales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, a crear o potenciar programas crediticios reembolsables con bajos intereses no reembolsables.» (El Telégrafo de Paysandú).
En este encuentro es de destacar la presencia de dos jefes comunales uruguayos: el de Tacuarembó, Heber Da Rosa, y el de Paysandú, Alvaro Lamas.
Pocos días después de la reunión en el hemisferio norte, aquí en Montevideo, Uruguay, y en el edificio del Mercosur, se realizó un acto similar: decenas de directores de Desarrollo Económico y Cooperación Internacional, provenientes de grandes ciudades del Cono Sur más México, se reunieron con la finalidad de analizar sistemas de coordinación e intercambiar información.
Refiere la crónica que entre las iniciativas que se analizaron se incluye el proyecto de promoción conjunta de interés turístico y, como cuestión general, el objetivo de establecer un ámbito de intercambio de experiencias de gestión participativa y descentralizada; como medio de encontrar nuevas alternativas de emprendimientos económicos. En resumen: que dos experiencias de valía se suman; y una tendencia que se veía crecer se afirma. Vale mucho. *
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