El peligro de las exoneraciones en el BPS

WASHINGTON LAURIA

 

Para resolver problemas financieros de los patrones uruguayos, los gobernantes consideran que eliminándoles la obligación de efectuar los aportes sociales podrían solucionar sus deudas. Empezaron con una determinada actividad hace cierto tiempo, luego continuaron con otra y ahora ya están considerando una tercera. Lo han hecho pensando en facilitar las obligaciones patronales, pero sobre todo creyendo que con esa medida estimularán el empleo.

Los números resultantes demuestran el fracaso de esa actitud y comprueban el enorme desacierto que ha significado para las arcas del instituto. Existe un total desconocimiento del verdadero significado de la ley de asistencia social que funcionaba en este país. Si analizamos el contenido de la nueva ley, podemos comprobar que no se tuvo para nada en cuenta la realidad que enfrenta toda la clase trabajadora uruguaya. Se ha seguido puntualmente la línea impuesta por las autoridades financieras internacionales, que sólo prestan su dinero a cambio de las asfixiantes condiciones de todo prestamista que no considera para nada los fines y sólo le interesan los medios.

Estamos frente al segmento legislativo que debe considerar todo lo relacionado con el desarrollo social, nada menos, de cada uno de los integrantes de la sociedad del Uruguay. ¡Casi nada la cosa! En los años de vida de nuestra República, mucha gente trabajó con este tema. Grandes hombres políticos aportaron criterios ejemplares para América incluso, pero, sin embargo, por las equivocadas actitudes de muchos representantes de los clásicos partidos conservadores fueron empujando al organismo previsional al más doloroso precipicio económico. Todavía hoy se comprueban los errores administrativos existentes dentro del BPS que se pretenden eliminar, pero utilizando medios totalmente equivocados. Esto no se arregla con exoneraciones patronales, ya que día a día vemos cómo crece la cola del Seguro de Paro en lugar de crecer la oferta laboral, y cómo las restantes patronales exigen beneficios similares. Los funcionarios deben reflexionar sobre los beneficios que se obtienen con cada decisión adoptada. Al BPS hay que capitalizarlo y para eso es necesario aprobar medidas que lo protejan, que todo el mundo aporte, tanto trabajadores como patrones, que no haya evasión de ningún tipo, para cumplir con la verdadera finalidad del instituto, promocionar la previsión social que menciona su propio nombre. Porque estamos usando el dinero del trabajo en beneficio de las financieras internacionales que han logrado instalarse en nueve países de Latinoamérica utilizando una sangría económica egoísta y a la que debemos renunciar, ya que no ofrece garantías de ningún tipo a quien está trabajando ahora. O se cambia el criterio exonerante o dentro de poco el BPS, a pesar de los nuevos inventos como el Cofis, se queda sin fondos para cumplir con jubilaciones y pensiones auténticas y legales. Recordemos de los ministros pasan y los organismos quedan, quienes cumplen funciones deben responder a quienes los eligieron y cumplir con los postulados constitucionales.

El BPS cumple la función social necesaria para beneficio de los trabajadores, por lo que todo lo que se resuelva debe estar conectado con el bienestar de cada una de las personas que aportaron día a día para obtener su razonable jubilación.

Soluciones hay muchas, sólo hay que atreverse a aprobarlas. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje