Un nuevo documento episcopal contra el neoliberalismo
La Arquidiócesis de Montevideo dio a conocer días pasados un documento que analiza la realidad económica, social, política y cultural de nuestro país y del mundo, y del que LA REPUBLICA informó detalladamente en su edición del pasado sábado 5.
Como en otras oportunidades, el documento episcopal contiene conclusiones que ubican a la Iglesia Católica uruguaya en una posición de franco enfrentamiento con la doctrina económica imperante en el globo, conocida como neoliberalismo o –para emplear una expresión del propio Pontífice– como «capitalismo salvaje».
Para quienes, como nosotros, siempre condenamos el sistema impuesto desde los grandes centros de poder económico y político, la firme posición de las jerarquías eclesiásticas denunciando la perversión del modelo nos impulsa a redoblar la lucha contra el pensamiento único generador de las más brutales injusticias.
Algunos párrafos del extenso documento merecen ser transcriptos textualmente por cuanto expresan con claridad meridiana una sólida argumentación contra el modelo. La Arquidiócesis no vacila, por ejemplo, en censurar la política económica vigente en las últimas décadas, que otorga al mercado un papel preponderante: «Ello ha implicado un mecanismo perverso en sus efectos sociales, generando procesos acumulativos de inclusión-exclusión. (El subrayado es nuestro). Como si se tratara del análisis de un economista, el documento prosigue: «No obstante, se han mantenido políticas fuertemente dirigistas en los aspectos monetarios y financieros, privilegiando actividades concentradoras de ingresos en los poseedores del capital financiero, en desmedro de las actividades productivas y generadoras de fuentes de trabajo, como la industria, el comercio, el agro y los servicios». (El subrayado es nuestro). Como el lector apreciará, tal afirmación en nada se diferencia de lo sostenido por analistas contrarios al modelo neoliberal.
El valioso documento se ocupa también de los efectos que el sistema tiene sobre la sociedad y sus valores, para concluir que se verifica una flagrante contradicción entre el modelo de sociedad propugnado por los defensores del libre mercado y los valores cristianos: «(el modelo) es incompatible con la fe y la práctica cristiana, en cuyo centro está el valor de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios, y cuyo misterio sólo es revelado en Jesucristo». De esta forma se ratifica lo apuntado en nuestro editorial del pasado lunes 30, en el que nos preguntábamos: «¿Cómo conciliar el sistema de valores del auténtico cristianismo –valores humanistas y de profundo contenido moral, la mayoría de ellos válidos también para los ateos– con el sistema de disvalores del capitalismo salvaje que pretende imponer su lógica inmoral a todo el planeta?». Y cabría agregar, coincidentemente con el documento episcopal: ¿A qué rango inferior queda relegada la solidaridad cristiana cuando los popes del neoliberalismo levantan el estandarte del individualismo y de la competencia sin tregua entre los individuos?
En definitiva, se trata de un documento esclarecedor que denuncia con valentía el modelo concentrador, promotor de desigualdades e injusticias. Sería recomendable que muchos de los ideólogos vernáculos del neoliberalismo que se dicen cristianos leyeran con atención este documento.
Compartí tu opinión con toda la comunidad