Respuesta a la escribana Hyara Rodríguez
Está molesta la escribana Rodríguez. Tan molesta que ni se anima a defender sus propios dichos, quizás hasta se arrepienta de haberlos expresado y ni recuerda siquiera que no es la primera vez que hago referencia a ellos.
No la culpo. Tal vez yo me sentiría igual si siendo directora de Recursos Humanos de la IMM todos los ediles de mi partido político, lo que es decir de todos los sectores incluyendo el propio Partido Socialista al que pertenece la escribana, me desautorizaran en la Junta. Antes de llegar al Plenario, sin siquiera esperar eso para disimular, mostrando su claro descontento por lo recibido de la Intendencia, solamente del capítulo del articulado compuesto de 40 normas referentes al personal, creado por la Esc. Rodríguez y el Cr. Bengoa, modificaron 15 artículos y eliminaron siete.
Tal vez yo me sentiría igual si tuviera siquiera parte de la culpa de una reacción como la de los trabajadores el 23 de febrero en la Junta, justamente el día en que nos visitaban los antes nombrados jerarcas.
Me sentiría igualmente mal si el propio líder de mi partido y de mi sector, como en el caso de la escribana lo es el Dr. Tabaré Vazquez, hubiera propuesto intervenir el siguiente 28 de marzo para poder llegar a solucionar el conflicto que ella no pudo contener.
Me sentiría muy mal si para poder prevenir males mucho peores, el PIT-CNT interviniera como intervino en el conflicto entre la IMM y Adeom, Afacm y ADEP, las tres gremiales municipales unidas ante el atropello de las normas presupuestales, para reconvenir a la administración a no excederse en sus atribuciones y a respetar a los trabajadores.
Me sentiría muy mal de ser ella, si los trabajadores hubieran vertido en referencia a mi gestión las expresiones que sí vertieron en las comisiones de la Junta y que reiteradamente plantearon no poder efectuarle a ella, porque no funcionaban correctamente las instancias de diálogo con la administración.
Me sentiría como ella si los ediles de mi partido llegaran a votar, se supone que con mi asesoramiento, la modificación del artículo referente al retiro obligatorio, despido sin más ni más y sin las garantías que impone el art. 275 de la Constitución de la República creyendo como lo expresaron en Sala que la modificación estaba consensuada con los trabajadores, cuando éstos pidieron una y otra vez su retiro del presupuesto por arbitraria, ilegal y hasta inconstitucional.
Tan flagrantemente violatoria del orden jurídico era la idea de la escribana que el propio Banco de Previsión Social elevó a la Junta Departamental un dictamen ciertamente categórico, expresando la insconstitucionalidad de lo solicitado por el intendente Arana, seguramente siguiendo sus consejos.
Me sentiría muy mal si yo fuera, como es su caso, la principal responsable de una bipartita que ha sido de las peores de la historia de la administración municipal de Montevideo, según expresaron trabajadores de larga experiencia municipal y sindical, que notoriamente no militan en mi partido, dicho esto último a los solos efectos de evitar las suspicacias públicas de algún sindicalista que puede ser amigo de la escribana.
¿Se asombra la Esc. Rodríguez de que todo el Partido Colorado, en solicitud en que con orgullo y expresamente me incluyo, solicitara en el debate presupuestal que se reajustaran los salarios de los trabajadores al menos al mismo ritmo y a texto expreso como luce en el art. 4 del nuevo presupuesto, en el que se establece el reajuste semestral de los ingresos o sea de los impuestos que paga la población?
Lo de cuatrimestralmente corre por su cuenta.
¿No será que teme que la población de Montevideo se entere y compare?
¿Sabe la población de Montevideo que los trabajadores municipales demostraron en la Junta Departamental la pérdida financiera que tuvieron al no recibir aumento entre abril de 2000 y abril de 2001, calculándose para un grado 1 una pérdida de $ 1.547 llegando en el caso del grado 20 a algo más de $ 8.000, dinero que quedó en poder de la administración y que ellos nunca cobraron aunque les correspondía?
¿Sabe la población de Montevideo que en los convenios que realiza la Intendencia de Montevideo con las organizaciones privadas, sí se reajustan entregas y salarios de los trabajadores contratados, «cuatrimestralmente»?
¿No debería haber propuesto lo mismo entonces la administración en relación a sus propios trabajadores, o al menos semestralmente como se indexan, es decir aumentan los impuestos y todos los ingresos de la Intendencia?
Me extraña que la Sra. escribana que parece haber atendido tanto a la votación del Partido Nacional, no recuerde que los ediles nacionalistas pidieron lo mismo, lo que la administración ni los ediles del EP-FA hicieron. Fijar los reajustes salariales igual que los reajustes de los ingresos municipales por todo concepto.
Esperemos que en la primera oportunidad de modificación presupuestal se tenga en cuenta esta solicitud, cosa probable porque ya habrán quedado atrás las elecciones del gremio.
Sí, creo que se les rebajó y se les rebaja el sueldo a los trabajadores y que eso se hace en beneficio de privatizaciones encubiertas.
Sí, creo que defiendo a los trabajadores cuando denuncio que se pretendió convertirlos en operadores políticos mediante el otorgamiento de beneficios excesivos que luego de pasadas las elecciones, vaya casualidad , no antes, se les rebajaron, se les quitaron de sus salarios utilizando el momento en que Roselli actuó como intendente para que Arana pudiera candidatearse, pero todos sabemos que fue Arana quien se los quitó, el mismo que se los confirmó y amplió después de Vázquez.
Sí creo y me reafirmo en la defensa de los trabajadores y de sus agremiaciones y en su independencia, escribana.
No se debe buscar asimilar el partido, ningún partido, tampoco el que gobierna con el gremio; no es propio de los regímenes democráticos ese concepto.
Reivindico con orgullo las enseñanzas de Domingo Arena y de José Batlle y Ordóñez acerca de la independencia de los sindicatos, cosa sobre la cual debería instruirse la directora.
Le recuerdo a la Sra. directora atendiendo al tono de su misiva, que su cargo fue seleccionado como corresponde a los cargos de particular confianza, lo que comúnmente se conoce con la sencilla y elocuente expresión «a dedo», y que los más de $ 40.000 que gana al mes, los pagamos todos los montevideanos.
Y como legisladora departamental, quien suscribe necesitó de más de 30.000 votos de montevideanos para ocupar la banca de edil.
Espero sepa respetar la diferencia.
Claro, por algo dice la escribana que «la culpa no la tiene el chancho sino quien le rasca el lomo».
Y por su nerviosa respuesta me confirma la vigencia de la famosa expresión del genio cervantino: «Ladran Sancho, señal que cabalgamos».
* Edila Foro Batllista
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