Noticia esperada y preocupante: fusión de AFAPs
Dr. Jorge R. Bruni
1.- La noticia.
Pasó como una más. Sin embargo es la noticia. Dos AFAPs, Unión y Capital, pasarían a ser una sola.
¿Motivos? Los responsables de ambas han manifestado públicamente que se juntan para aprovechar la llamada «economía de escala». Puede ser. Pero veamos con mayor profundidad las cosas.
En 1997 1998 los balances operativos de ambas AFAPs nos decían que tenían un déficit acumulado superior a los 6 millones de dólares cada una.
Tiempo después, uno de los máximos jerarcas de República AFAP expresaba que «si apretamos el acelerador quedan dos o tres AFAPs en el mercado»
A continuación, quienes conocen del tema opinaron que si bien la quiebra o fusión parecía ser la salida a la situación de algunas AFAPs, ello significaría un golpe a la credibilidad del sistema, cuyo costo político el gobierno no está dispuesto a asumir.
No en vano el 17/6/99 el director del BPS Ernesto Murro declaraba a LA REPUBLICA que existían AFAPs que estaban siendo mantenidas artificialmente, ya que eran inviables.
No otra cosa estaba ocurriendo en América Latina, donde se observaba un proceso de concentración de las administradoras. En el país que las inventó, el Chile de Pinochet y su ministro Piñera, de 21 AFP quedaban 13. En la Argentina de Menem y su ministro Cavallo, de 26 AFJP quedaron 16, y en el Perú de Fujimori y Vladimiro (a) Video Montesinos , de 8 pasaron a ser 4.
Primera conclusión entonces: nada que no pudiera preverse.
2.- Peligrosa concentración.
En mayo/98, en la ciudad de Montevideo, un prestigioso asesor externo de OIT, Jaime Ruiz Tagle, expresaba que la administración privada de los fondos de jubilaciones pertenecientes a los trabajadores le daba a las empresas que manejaban los mismos (en general sociedades anónimas, ese viejo instrumento del capitalismo que sirve para cualquier cosa agregamos), un enorme poder económico y político muy difícil de controlar.
Apenas un mes después concurrimos a Chile junto a Ariel Ferrari a un seminario de centrales sindicales de la región. En la declaración final del mismo se decía que existía enorme preocupación en función de la gran concentración de recursos existentes administrados por organizaciones con sentido de lucro ajenos a la seguridad social, y en consecuencia la influencia política que de ello derivaba, lo que constituía una situación que podía atentar contra la estabilidad democrática en función de su enorme capacidad de presión.
Segunda conclusión: No sólo nada que no pudiera preverse, sino que además responde a una peligrosa tendencia de concentración de poder económico y político, con los peligros que de ello deriva
3.- Transnacionalización.
No podemos dejar pasar desapercibido que la nueva AFAP que surge de la fusión de Unión y Capital será propiedad por partes iguales del Banco de Boston y Citibank, ambos extranjeros, y Banco de Montevideo, que es propiedad de bancos extranjeros. Se retira, vendiendo su parte, ACAC.
Es decir que por un lado sucede lo que es consecuencia natural de la llamada economía de libre competencia, ¡oh contradicción!, esto es, la tendencia a la concentración de capitales, al monopolio, tan criticado cuando es público, lo que siempre ha sucedido, pero en las épocas que corren ocurre en forma más rápida.
No olvidemos que ya las AFAPs que son propiedad de empresas financieras transnacionales manejan alrededor del 35% de los fondos previsionales y el 48% de los afiliados al sistema.
Tercera conclusión: concentración que, en el caso, va de la mano de la transnacionalización del manejo de los fondos de los trabajadores.
4.- Preocupaciones.
Pues bien. Juntemos todas las conclusiones. Era esperable que sucediera la fusión de dos AFAPs. Su viabilidad estaba cuestionada. Pero más allá de eso, era lógico que ello sucediera, ya que responde a la tendencia natural a la concentración de capitales del sistema capitalista.
A lo que agregamos: los fondos de los trabajadores uruguayos cada vez más son manejados por transnacionales.
Cuando los responsables nos dicen que la fusión se produce por razones de economía de escala, están dando en el clavo. Es decir, aquello de que el pez grande se come al chico. Lo del tiburón y las sardinas, ¿ recuerdan?
¡Pensar que la seguridad social, Derecho Humano Fundamental, ha caído en esas manos!
¿Cómo no estar preocupados, entonces, por el funcionamiento transparente y democrático de las instituciones con tamaños tiburones?
* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS.
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