¡Qué título!
Gustavo González*
La revista Propiedades, cuyo director responsable es el señor Julio Villamide al cual respetamos en tanto analista profuso de la realidad urbana, pone en tapa de revista un título aterrador.
¡MAPA DE RAPIÃAS ES EL MAPA DE LOS ASENTAMIENTOS!
Leí con detenimiento luego el artículo que está en su interior con dicho título y debo reconocer que el estudio es serio y llega a una conclusión feliz al final, cuando dice «que este fenómeno social de los asentamientos es una razón más para contra este perverso fenómeno urbano, al que hay que erradicar y no regularizar «.
Pero voy a discrepar totalmente con el título porque la cantidad de gente pobre honesta que vive en los asentamientos (que él mismo reconoce en este artículo) mal se debe sentir con juntar rapiña y asentamiento.
Porque hay que luchar contra las verdaderas causas que generan este caos urbano que es de la cual son directamente responsables los que lavan dólares y tienen regias mansiones en Miami o Punta del Este, los capos de la mafia, los corruptos que se les llama señores.
Pero los datos «oficiales» nunca manejan a ese tipo de rapiñeros que son los peores, esa minoría dueña del mundo con latifundistas urbanos que esperan el trabajo de toda sociedad para aumentar el precio de sus tierras particulares con la llegada de la urbanización.
Siempre hay que ir a las causas y a los verdaderos responsables.
Con este tipo de títulos es muy difícil que la gente pueda no sumarle a la palabra rapiña el asentamiento, cuestión absolutamente falsa.
Las cifras oficiales deberían hablar de cuántos puestos de trabajo menos hay hoy en nuestro país, cuánto mayor es la deserción escolar, cuánto mayor es la mortalidad infantil y allí veremos dónde está la base de las rapiñas que no son por cierto los asentamientos sino que es la pobreza extrema en la cual vive la inmensa mayoría de la humanidad.
El artículo al que hago referencia dice: «Existe una relación directa entre los asentamientos ilegales y el crecimiento de determinados delitos en particular los hurtos y en especial las rapiñas».
Yo prefiero decir que hay una relación directa con los hurtos, por la falta de trabajo y expectativas de una vida digna para la inmensa mayoría de la gente que está harta de que a los verdaderos delincuentes si tienen dinero les digan señor y un niño que no tiene para comer le digan rapiñero si roba para alimentarse.
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En otra parte del artículo dice que «parece de Perogrullo, pero la única forma de solucionar el problema de la vivienda es construyendo viviendas.»
Allí está la cuestión fundamental, en esto sí coincidimos, pero con un aditivo: hay que construir viviendas para los que necesitan, porque si con los fondos estatales se construye en Punta del Este como el edificio tan mentado Mburucuyá, por mal camino vamos.
El asentamiento es el efecto de lo que el propio artículo dice «elevada tasa de desocupación y la caída de ingreso en los hogares».
Por eso hubiera preferido como título ¡Trabajo, vivienda y educación para la gente!
* Secretario general de Fucvam
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