Gobierno nuevo
El senador Dardo Ortiz, ya fallecido, repetía que lo que «era bueno para el país era bueno para el Partido Nacional». Se ha instalado definitivamente el nuevo gobierno con su presidente José Mujica. Comienza bien en buena hora para la nación oriental toda, incluyendo claro está, a los blancos que opinamos como Ortiz. Lo más notorio es la apertura que se anuncia al menos, de participación de todo el pueblo y sus partidos políticos.
La oposición debe controlar, pero al mismo tiempo con una crítica constructiva que se pueda enlazar con el gobierno. Para salir de las crisis, cualquiera sea y crear desarrollo, debe haber solidaridad y sentido de unidad nacional que encima de intereses menores de cargos o prebendas. Por supuesto que siempre habrá diferencias conceptuales que tendrán soluciones obviables, según sus trascendencias. O sea, se está abierto al diálogo constructivo. Aunque, buena cosa será recomponer al partido con una eficiente organización donde se renueven sus cuadros. Debe integrarse a luchas gremiales y sindicales con sólidas presencias. Al igual que integrarse a movimientos sociales y deportivos barriales donde se logran obras de gran importancia. Las estructuras políticas antaño las tenían, y fueron trascendentes en logros y conquistas que actualizaban los partidos. Recuérdese a título de ejemplo las obras de Daniel Fernández Crespo, Otamendi, Lorenzo Carnelli con sus Cajas de Jubilaciones, el propio Vidal Zaglio y más a Colotuzzo como tantos otros. Por supuesto que eran políticos, pero útiles y patriotas de luchas sociales que tanto hicieran ayudando a construir el país, al partido y a la sociedad. No eran «pelucones» con aristocráticos títulos y honores. Sólo eran «buenos blancos patriotas», con ganas de trabajar y ser útiles. El nuevo sistema electoral donde sí o sí hay que morir en grandes listas que han liquidado por sistema las acumulaciones por sublema (fin de la ley de lemas) han ido acabando con los mandos medios y chicos que fueron «bocas» de adhesiones a los partidos.
Hoy, si no se tiene grandes medios económicos es imposible acceder a posiciones electorales estratégicas. ¡El pobre que se «joda» por ser pobre…! Las agrupaciones o movimientos menores no pueden competir contra el poder económico y medios de las grandes listas que liquidaron los mandos barriales y pequeños. Hay que pensar en nuevas estrategias que puedan facilitarles llegar a los cocientes sin abdicar de principios y puedan acceder por su capacidad de conocimientos y confianza del pueblo que los conocen. Hoy, que comienza un nuevo gobierno, hay que repensar en formar jerarquías nuevas o jóvenes que están «topeadas» por las viejas y por añadidura fracasaron. Hay nuevas soluciones y corrientes y si no las hubiesen, se inventan. Lo importante, en la capital, es reforzar los barrios y zonas donde escasean dirigentes de calle. Con doctores que no han pisado lo suburbano ni las zonas carenciadas, es difícil ganar.
¡Pruebas al canto!
Hace un par de años, en un congreso de juventudes blancas donde se eligió una mesa o directorio juvenil habiéndose renovado los cuadros, se inició con éxito la misma. Pero cuando vinieron las de «quemar», o sea la elección nacional, no recuerdo haber visto ningún nombre de «botijas» con chance de salir, salvo de suplentes como premio «consuelo». Las caras son las mismas. Los «gurises» siguen pintando paredes y pegando columneras. O sea, hay que abrir ventas y planear nuevas ideas y expectativas que levanten conceptos nacionales. No se puede, es negar la «esencia blanca» recomendar como hacen los doctores editorialistas del periódico «caganchero», funcionarios con los colorados.
Antes que gritar: ¡Viva Frutos o viva Batlle!, prefiero darle un beso a una yarará indignada. Tenemos cinco años por delante. ¡Es mucho tiempo!
Si queremos rescatar Montevideo, hay que apoyar a los dos candidatos blancos que son excelentes para el próximo comicio de mayo y sobre esas bases planificar el futuro. Es obvio que de ganar tanto Analía como un técnico de primer nivel como indiscutidamente es Javier de Haedo, la situación cambia sustancialmente y la realidad sería desde nuestra óptica, sumamente auspiciosa. Los colorados que sigan su camino. Tienen problemas mucho más complejos, que los de cualquier otro. Hay que abrir un compás de espera al gobierno y a los movimientos de Mujica. En una época lejana, fue blanco, y en algunas cosas tal vez coincidamos, por el bien del país.
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