Llegó por la tierra y con Sendic
Esto no es un artículo cualquiera; en primer lugar es un testimonio de un protagonista de 59 años de militancia sindical y política, que conserva en su retina las imágenes esenciales de la acumulación histórica de las fuerzas progresistas de las últimas décadas. Comprenderán los lectores la alegría que me embarga al ver, tocar y disfrutar de este segundo triunfo del Frente Amplio del cual soy fundador.
Sí, llegó la hora del pueblo, quien fue el gran actor en esta contienda que reafirma el proceso de cambio iniciado por el gobierno de Tabaré. El pueblo uruguayo en la duda entre la restauración conservadora y la continuidad de lo nuevo, cuyo emblema es el Plan Ceibal, decidió por José Mujica y Danilo Astori.
El affaire Feldman ha sido utilizado para generar un estado de opinión adverso e intentar dar vuelta lo que se presentía: Mujica estaba primero, sin embargo despreciaron dos elementos fundamentales.
Uno: la madurez política de la gente, olvidaron que la dictadura montó un extraordinario aparato de publicidad para «convencer» mediante el terrorismo ideológico, y el «cuco» político que la dictadura era buena y los que no estaban con ellos estaban con la subversión. Así les fue y debo homenajear a los uruguayos, en particular a los montevideanos, quienes fueron los que bancaron lo esencial de la huelga general, y luego la clandestinidad, y por miles de caminos mantuvieron viva la mecha de la resistencia, así como la solidaridad con los presos políticos, así como la vigencia del FA votando en blanco junto al interior del país.
Dos: despreciaron el valor y la solidez de la evolución del pensamiento político del MLN, pero en particular de José Mujica. Por ello lo del título, la acción del MLN tiene en sus orígenes un sello distintivo, una marca, un emblema social: la lucha por la tierra y el reclamo de la expropiación del latifundio de Silva Rosas y la ligazón con los cañeros de Artigas, los «peludos» del norte, de Bella Unión. Todo ello unido a una metodología de acción directa, que confrontaba no sólo con el sistema político sostenido por blancos y colorados, sino con la propia izquierda representada por los dos partidos con representación parlamentaria: el Socialista y el Comunista. Por lo tanto, en la izquierda se contrapunteaban dos métodos: uno el parlamentario (acumular fuerzas y con ello cambiar la correlación de fuerzas), a ese esquema se incorpora el PDC, surgido de la vieja Unión Cívica. En realidad confrontaban dos tácticas, una electoral y otra definitivamente armada, que como sabemos tiene una dinámica violenta, en un cuadro de gran movilización social y represión política, en el plano interno y en el externo, una guerra fría muy caliente con un EEUU empantanado en Vietnam en que aprieta más y más en América Latina, apoyándose en el gorilismo de los ejércitos partiendo del golpe de Estado en el Brasil, el 31 de marzo de 1964. Buscan desesperadamente frenar la influencia de la revolución cubana, que mediante las olas influye e inflama al movimiento popular. En China, Mao Tsé-Tung escribe «la revolución vendrá del campo» (en contraposición a la tesis rusa del rol de proletariado) y ¡está en la boca del fusil!
A su vez en Perú el Gral. Velasco Alvarado, tras un golpe militar de estilo naserista, da un giro a la izquierda, e inicia medidas de reforma agraria, nacionaliza la pesca, industrias, etc., y trae armas rusas al ejército peruano.
En esa década, en que en Estados Unidos es asesinado el presidente John Kennedy, luego su hermano Robert, posteriormente estalla Watergate, entonces renuncia el presidente Nixon.
Asistíamos a un mundo convulsionado por la revolución que a su vez generaba contrarrevolución, en ese escenario Uruguay, como parte de este mundo contradictorio, en que América estaba sacudida por la presión del imperio que no se detenía ante nada ni ante nadie con tal de frenar los procesos de avances. Con toda esa película en la cabeza, José Mujica, luego de 14 años de una durísima cárcel, sale en libertad y hay que reconocerlo, empieza a «carburar» los caminos para seguir la lucha sin renunciamientos, es evidente que fue cultivando para él y sus compañeros, los que lo han acompañado (otros han quedado con los «saudades» de una metodología derrotada militarmente) una síntesis superior para así abordar el proceso a través de la acción política, generando espacios de alianzas que fuesen puerta de entrada para agrandar el Frente.
Destaco pues mi reconocimiento a la honestidad intelectual, a la vez el reconocimiento a una inteligencia privilegiada para percibir que los senderos que conducen a los cambios verdaderos están en la vía menos dolorosa, demostrada por el pueblo a lo largo de su historia, resolviendo, laudando en las urnas lo que no ha sido posible en el campo de batalla. La máxima, mientras se vota no hay tiros, se ha introducido en el alma del pueblo oriental quien consciente de su destino se embandera, gana las calles y da ejemplo al mundo de su deber y cultura cívica y a la vez sueña con la Patria Grande y la utopía.
Lo del título: llegó por la tierra, con Sendic y de las manos del FA, en síntesis, una victoria de todos y entre todos, ahora queda por delante gobernar para un pueblo que está convencido de su destino y que confía en que se use bien como hasta ahora, la extraordinaria herramienta que construimos que es el Frente Amplio.
Compartí tu opinión con toda la comunidad