Miedo y vuelta al pasado
A cinco días de la votación del domingo, la campaña del Partido Nacional, es decir de la derecha, no varió, muy por el contrario, fortaleció sus dos ejes principales, dominantes desde antes de las internas: el miedo y la restauración, el retorno al pasado.
No es cierto que la campaña de la derecha no haya tenido estrategia, sí la tuvo y además fue explícita.
El miedo fue su santo y seña. Primero el miedo a la crisis. Pregonaron desde todos los ámbitos que el Uruguay se caía abajo. Ese era el escenario que querían para la campaña electoral. En su concepción de la economía, absolutamente dependiente del mercado y de los centros mundiales, no cabía y no cabe la posibilidad de una respuesta soberana y diferente.
Les falló la primera y gran apuesta. Sin un gramo de autocrítica y sin reconocer nada, la economía dejó de existir y entonces buscaron otros miedos.
Para hallar un comparativo con la campaña desatada por blancos, colorados y medios afines con el arsenal de Feldman, hay que retroceder hasta 1971. En ese año, cuando nació el Frente Amplio, los colorados hicieron una campaña de afiches y notas de prensa denunciando que los comunistas iban a llevarse a los niños uruguayos a Rusia. Hubo fotos, trucadas, como los spots del Partido Nacional 38 años después, con un falso muro construido en torno al Palacio Legislativo, emulando el muro de Berlín.
Como la mentira sobre el arsenal no dio resultado, apelaron a dos nuevos miedos. Uno atávico, básico, elemental, el de la seguridad. El spot con las cámaras de seguridad de los supermercados y bancos, apuesta a eso.
El otro miedo es más elaborado, más en el terreno de las ideas, es el miedo a Mujica. Como no dio resultado golpear al gobierno del FA, como no se animan a tirarse contra Tabaré Vázquez y su gestión, entonces pegan bajo, Mujica no es Vázquez, este no sería el mismo gobierno. Prolijamente omiten decir que antes el demonio era Tabaré Vázquez, que lo acusaron de cuanta cosa se les ocurrió y que además le hicieron una oposición cerril desde el Parlamento.
Esa idea tuvo su expresión propagandística en el spot con la gente que se para a decir «yo no lo voto». Es muy llamativo que no dicen yo voto a Lacalle, dicen yo no voto a Mujica. El mensaje también en este spot es negativo, resentido, temeroso.
Ese ha sido el único mensaje de la derecha, blanquicolorada y mediática: el miedo.
En el terreno de las propuestas han estado absolutamente omisos, lo único que proponen es el retorno al pasado, la marcha atrás.
En el terreno económico parecen un barco sin timón. En cuatro meses pasaron de la cara adusta y la verba altisonante de De Posadas y Caumont, anunciando calamidades y ajustes fiscales, a los repetidos rostros de Licandro y De Haedo, proponiendo una fiesta de derogación de impuestos y un crecimiento sostenido de la economía.
Se equivocaron con la crisis, se equivocaron rotundamente con la salida que propusieron a la misma y es una fantasía lo que proponen para el futuro. Toda su guerra sacrosanta contra el IRPF es para recuperar el discutible perjuicio al 20% de la población, no dicen que harán con el 80% que fue beneficiado.
Además y el detalle no es menor, proponen las mismas figuras para conducir la economía que llevaron al deterioro del salario, la pérdida de miles de puestos de trabajo en la industria, el endeudamiento del agro y la crisis del sistema financiero. Esas son sus cartas de presentación.
En el manido tema de la inseguridad sucede algo parecido. Además de reflotarlo como caballito de batalla, proponen lo mismo que hicieron hace 20 años y que siguieron haciendo los colorados, con el apoyo irrestricto del Partido Nacional.
Proponen por lo tanto, volver a hacer, lo que nos llevó en el terreno de la seguridad a la situación que hoy tenemos y que se ha empezado a enfrentar recién hace cinco años.
Fue muy expresiva la compañía que tenía Luis Alberto Lacalle cuando presentó su plan de Seguridad: Angel Gianola, Luis Hierro López y Guillermo Stirling.
También en ese terreno proponen la vuelta atrás.
Ni una sola propuesta hacia el futuro, ni un solo mensaje de diálogo, miedo y marcha atrás. Ese es el mensaje. ¿Les dará resultado?
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