Gracias por las noticias…

Comenzamos la semana el lunes 19 saludando a los obreros de la construcción, este viernes 23 hicimos lo mismo con todas y todos los periodistas, por la celebración de su día.

Nos parece acertado el detenernos al menos 24 horas en recodar no sólo las fechas históricas, los nacimientos o fallecimientos de grandes personalidades, la realización de campañas de toda índole sino también el hacerlo para reconocer cada una de nuestras tareas, oficios y profesiones.

Quizá uno de los más difundidos este año fue el Día de las Trabajadoras Domésticas, muy celebrado y festejado por primera vez.

Seguramente no nos hubiéramos enterado de este y otros hechos, si no los hubiera anunciado y comentado algún periodista.

Tuve la suerte de poder acceder al menos a un diario de la mañana casi todos los días de mi niñez, algunos días doblemente, ya que se compraba el de la noche también.

A los 8 años fui uno de los primeros de la clase en tener una radio a transistores (para los años 70 y viviendo a dos cuadras de la «Cachimba del Piojo» en La Teja, era un privilegiado) teníamos una TV de segunda y cuando se rompía, gozábamos de la generosidad de los vecinos…

Puedo afirmar que este contacto con los medios de la época me ayudó en la dicción, en la lectura y lógicamente influyó en la formación de nuestra personalidad y en las opciones personales, contacto aumentado en este momento con toda la información de los medios informáticos.

Por eso lo del título: «Gracias por las noticias», por las buenas y por las malas, por las que nos agradan y las que no tanto, por las que traen triunfos y las que traen derrotas… ¡Gracias! a aquellos que más de una vez pierden su lugar de trabajo por seguir el camino de la verdad y no «maquillar» la realidad, nuestra mayor reprobación a quienes teniendo poder de decisión en los medios, optan por no difundir las informaciones tal cual son, siguiendo intereses personales, corporativos o sectoriales.

Estimada/o lector: ¿hemos apreciado cuánta incidencia tienen las noticias en nuestro diario vivir? ya sea si las recibimos al comienzo o en el fin de la jornada.

¿Será un día frío?, ¿será templado?, ¿llevaremos abrigo?, ¿será un día lluvioso?, ¿atenderán normalmente en los centros de la salud?,

¿se dictarán normalmente las clases en los centros de estudio?, ¿cuál será el camino que debo tomar par ir a mi trabajo o lugar de estudio? ¿qué calle están reparando?…

Estas interrogantes sencillas tienen su respuesta en los medios de prensa y a través de los periodistas.

A estas noticias que pueden parecer pequeñas y otras que ustedes podrán agregar, se deben sumar las de carácter más universal pero con incidencia también en el día a día, como las variaciones en la cotizaciones de las monedas extranjeras, o en el precio de los barriles de petróleo, los lamentables avances de una epidemia o el encuentro de una vacuna que prevendrá de contagios… podría seguir, pero debo puntualizar que estoy realizando ejemplos, alejándome de las noticias «sensacionalistas», «efectivistas»

que lamentablemente todavía se ven y se escuchan.

Como ya lo he mencionado el avance de las nuevas tecnologías interpela a los periodistas para que a la hora de seleccionar los contenidos y orientaciones de las noticias lo hagan seria y responsablemente.

El seguimiento de los equipos deportivos de mis amores, conocer algo sobre las películas u obras teatrales que están en cartel, sobre los espectáculos artísticos y musicales que se están realizando, conocer las tendencias que marcan las encuestas para las próximas elecciones, todo eso es posible gracias a las especializaciones de los periodistas dentro de cada uno de los medios de comunicación. Recientemente expusimos en la Junta Departamental de Montevideo, animados entre otros por este recuerdo del 23 de octubre. Lo hicimos reconociendo el aporte de los medios zonales de comunicación al desarrollo local, decíamos que todas y todos los periodistas debían ser reconocidos, notando quizá, que a los locales se los dejaba en un segundo o tercer plano. Decíamos al exponer: «Cuando una comunidad comienza a profundizar su organización, como respuesta a los cambios que se van generando en su entorno: porque cierran fábricas y crecen supermercados, desaparecen empresas históricas y surgen Shopping, cuando el espacio de la canchita de Baby Fútbol pasa a ser un complejo de viviendas, cuando un basural se vuelve parque y parque con WI Fi…

Cuando aquellos caminos de tierra hoy están pavimentados y con circulación de vehículos, cuando lo que era oscuro hoy está iluminado, cuando una línea de transporte cambia su recorrido, cuando buscamos soluciones a los cursos de agua, cuando la playa es declarada apta para baños, cuando un vecino es homenajeado especialmente…

En todas esas ocasiones y mil más seguramente quien documentó los hechos, quien se unió a los planteos y búsquedas de soluciones, quien siguió las diversas etapas hasta llegar a una solución o seguir hoy esperándola fue un medio de prensa local.

No era la intención entonces y no lo es ahora establecer competencias sino realizar un reconocimiento y un agradecimiento a todos los periodistas.

En los simples ejemplos que he mencionado queda claro la importancia de la información que recibimos, cuánto nos marca en el actuar diario, cuánto influye en la gente de nuestros barrios, pueblos y ciudades…

Estos días tan plenos de ejercicios democráticos aspiramos a que se sigan viendo reflejados cada día más en los periodistas y en los medios de prensa de nuestro país.

Una vez más quiero saludar a los periodistas de todos los medios, agradecerles por brindarnos sus espacios, agradecerles por los trabajos que nos envían por diferentes vías, a todas y todos:

¡Gracias por su labor y Feliz Día!

Repito: ¡para todas y todos!

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